La presa redujo un 37 % el caudal del Umia

c. barral pontevedra / la voz

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El embalse del Umia, en Caldas, el pasado lunes, soltando agua con fuerza por los aliviaderos inferiores.
El embalse del Umia, en Caldas, el pasado lunes, soltando agua con fuerza por los aliviaderos inferiores. capotillo < / span>

09 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La Xunta defendió ayer el papel regulador del embalse de A Baxe para minimizar los efectos de las inundaciones registradas en Caldas el día de Reyes tras la crecida del Umia. La Consellería de Medio Ambiente afirmó que la presa evitó «danos maiores» al disminuir de forma notable los caudales del río. En concreto, según el análisis realizado por el organismo Augas de Galicia, la controvertida infraestructura hidráulica redujo en un 37 % el caudal del Umia el 6 de enero, disminuyendo los efectos de la crecida en el casco urbano y sus alrededores. No evitó, sin embargo, que se anegaran bajos y garajes y se registraran destrozos en los paseos fluviales de Segade y del Umia. Desde el departamento que dirige Agustín Hernández se hizo hincapié en que ese episodio demostró que el embalse cumple una de las funciones para las que fue construido, sin aludir al aprovechamiento hidroeléctrico que reporta importantes beneficios al concesionario.

Sobre el adverso meteorológico del día de Reyes, Medio Ambiente facilitó otros datos relativos a Caldas. Durante esa jornada, el caudal de entrada máximo registrado en la presa fue de 267,88 metros cúbicos por segundo, mientras que los salientes alcanzaron un valor máximo de 168,39 metros cúbicos. Esta labor de regulación se consiguió al retener el embalse 2,72 hectómetros cúbicos en este episodio de intensas precipitaciones. Para ello, se bajó la ocupación en las horas previas con vistas a tener margen suficiente para recibir esos aportes extraordinarios. La infraestructura estaba ayer al 53 % de su capacidad.