«Exijo la rescisión de mi contrato con la SGAE»

Javier Becerra
Javier becerra A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

CESAR QUIAN

El socio de la cadena Café Hispano rechaza la postura de Autores y pide la ruptura expresa de su vínculo con ellos

09 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La promesa de la SGAE de que no cobrará su cuota mensual si no se usa su repertorio no le sirve a Bernard Parente. El socio de la cadena Café Hispano, que tuvo que pagar una indemnización de 1.622 euros a la entidad (aunque asegura que solo pone música con licencia libre de derechos), pide otra cosa. «Exijo la rescisión de mi contrato con la SGAE -dice tajante-. Yo no uso canciones de su repertorio y, por eso, les he pedido varias veces la ruptura del contrato. Pero ellos no me han hecho ni caso. Todo lo contrario, me han llevado a juicio».

Parente, que tendría que abonar 18,44 euros mensuales más IVA a la entidad, recuerda que la sentencia que lo condenó subrayaba una de las cláusulas del contrato. Esta dice que para la ruptura es necesario retirar los equipos de música y televisión. Se pone firme al respecto: «No voy a retirar el equipo de música porque es de mi propiedad, no es de la SGAE ni de nadie. Si ellos fueran los que te dejan el equipo, vale. Pero si yo pago mi equipo y solo pongo música con licencia libre, ¿por qué voy a tener que estar vinculado con ellos de esa manera?»

El hostelero considera totalmente ilógica la secuencia: «No uso sus servicios. No tengo porque seguir con ellos. ¿Cuál es mi situación ahora? Ellos dicen que efectuarán la comprobación pertinente y, si es negativa, se aplicaría la suspensión del contrato. Es decir, una vez más estamos con esa manera rara de hacer las cosas. ¿Cuándo vendrán? ¿Cuál es mi situación con ellos hasta entonces?».

Por tanto, pide la rescisión expresa del vínculo mercantil que los une. «Luego que manden a los inspectores que quieran. Si uno de ellos encuentra que pongo una canción de su repertorio, que es algo que no va a pasar, que me denuncien. Que me hagan pagar la multa o la indemnización correspondiente, pero lo que no puede ser es que me dejen en suspenso de esa manera».

«Mi negocio no es la música»

Al socio de El Hispano le irrita que la SGAE considere la música como un servicio que ofrece a la clientela. «A mis locales la gente viene por otros motivos -sostiene-. Mi negocio no es la música y, por ello, no tengo que usar una determinada, puedo poner la que quiera. Como no quiero pagarles ni un céntimo, me preocupo de buscar canciones libres de derechos en Internet. Y me retienen en base a un monopolio, con presiones y con engaños solo para recaudar».