MultaMóvil. Esa es su acepción más popular y cruenta, aunque al Concello le chirrie y prefiera la denominación OlloMóvil. La clave es otra muy diferente que la semántica; comprobar si genera un aumento de las sanciones a conductores como se teme.
Aparcamientos en superficie, cuya regulación pretende modificar Mosquera en diversas calles de la ciudad. Una medida que difícilmente podrá deslindarse del estreno del vehículo anteriormente citado.
Peatonalizaciones. A continuar en Sagasta y que podrían proseguir si el gobierno local decide atender la petición de comerciantes y vecinos del eje Cruz Gallastegui/Castelao, contagiados del ejemplo de Benito Corbal. Problema, el dinero.
Tasazo, por partida doble. Pontevedra afrontará una subida del precio de la basura de un 34 %, como el resto de los 300 concellos atendidos por Sogama. Pero deberemos sumar el impacto en las economías domésticas del pleito perdido por el Concello.
Dedicaciones exclusivas. Las dos a mayores que el alcalde deberá reponer al PP tras la victoria judicial de Moreira. Revolcón para el bipartito. Y papelón para el jefe de la oposición, que también pedía una rebaja a la mitad de los sueldos corporativos.
Pasarón. Aún no recepcionado por el Concello. Saber el auténtico coste del nuevo estadio, disparado al triple del presupuesto inicial, constituye cuestión de Estado para el PSOE, que quiere cazar a Louzán, mientras Lores mira para otro lado.
Escaparate. Pontevedra acogerá en marzo el congreso internacional de la Camelia; en junio el Mundial de Duatlón; en agosto tripitirá la Vuelta Ciclista con final de etapa en el campo de golf en el Castrove y en otoño el Congreso Ciudades que caminan.
Sonia Iglesias. Cuya desaparición revisa ahora el Juzgado de Violencia de Género tras años de bandazos en el caso.