Los arousanos que viajan buscan un destino que les asegure sol y playa
31 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva apenas un par de semanas lloviendo pero parece que hace años que no luce el sol. Y como en Galicia ni está ni se le espera, los arousanos que se han decidido a pasar la transición del 2013 al 2014 lejos de sus casas tienen un pensamiento único: quieren recargar pilas al son que les marque Lorenzo. Para encontrarlo hay que viajar hasta las Islas Canarias. Tenerife y Lanzarote son los destinos preferidos de los arousanos que tienen tiempo y dinero para poder tomar las uvas al sol que más calienta. Así lo confirma un barrido telefónico rápido realizado entre algunas de las agencias de viajes que están instaladas en la comarca.
Mucha más variedad hay cuando el viaje se extiende fuera de las fronteras españolas. Evidentemente, la oferta es amplísima aunque un destino que suele estar entre las grandes preferencias para estas fechas es Madeira, otro clásico para pasar la Nochevieja. A partir de ahí, un abanico espectacular que va desde el clásico paseo por alguna capital europea, con Londres y Roma entre las favoritas, a incursiones en Israel y Nueva York o el inefable crucero, que ahora los hay para todos los gustos.
También funciona el turismo interior. La escapada a una casa de turismo rural o a un balneario es una opción que va ganando peso entre los arousanos porque permite cambiar la rutina familiar a un precio mucho más asequible que el que supone utilizar una tarjeta de embarque.
La risa va por barrios
Es curioso, pero donde hay opiniones para todos los gustos es cuando se le pregunta a los responsables de varias de las agencias de viajes de la comarca a la hora de hacer una valoración sobre cómo ha ido la temporada navideña. Hay quien apunta que más o menos como el año pasado, quien confiesa que no ha podido vender ningún paquete turístico para pasar la Nochevieja lejos de la comarca -como mucho algún billete de avión- y quien afirma sin temor a equivocarse que la gente ha respondido mejor que en años anteriores y que ha crecido su facturación.
Y un apunte curioso. Quizás por la profusa emigración que vuelve a acompañarnos y que llega de la mano de la crisis, aparece un notable número de personas que hacen las maletas pero no para simplemente desconectar de su rutina, sino para pasar estas fechas con sus familiares que están fuera. Es decir, contradiciendo al mítico anuncio del turrón, no se vuelve a casa por Navidad, se abandona la casa por Navidad aunque el fin último sea el mismo.