Orozco sostiene que licitará antes de fin de año la reforma del mercado

Enrique Gómez Souto
enrique g. souto LUGO / LA VOZ

FIRMAS

OSCAR CELA

El presupuesto es de 487.295 euros y las obras durarán menos de cuatro meses

24 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Antes de que acabe el año, la junta de gobierno del Ayuntamiento aprobará la licitación de las obras recogidas en el proyecto de mejora del mercado municipal de Quiroga Ballesteros, que ayer presentaron el alcalde, José López Orozco, y el arquitecto Óscar Alba, junto a la diputada provincial Regina Polín. El presupuesto asciende a 487.295 euros, que saldrán del Plan Urban.

El contenido del proyecto ya había sido adelantado, al hilo de la presentación a los industriales asentados en el mercado para que expusiesen sus propuestas. Lo hicieron y, según el arquitecto, Óscar Alba, de manera muy clara y centrada en aspectos prácticos. El plazo que se fijará para la ejecución de las obras será de cuatro meses. Mientras duren las reformas, las instalaciones permanecerán abiertas tanto tiempo como sea posible; es una cuestión que habrá que ser resuelta con la empresa que resulte adjudicataria de estos trabajos.

El proyecto incluye la mejora de las redes de servicios. Pero fundamentalmente se trata de un rediseño del espacio, para convertirlo en una plaza pública útil no solo para la venta de productos sino también para estar. El principal cambio se producirá en el espacio central de la nave, que quedará libre y, según convenga, podrá ser utilizado para la exposición de productos propios del mercado, o como zona de estar. Contará con un mobiliario de madera con características propias de la polivalencia que se le quiere dar.

Los puestos de venta no se reforman, pero sí se les cambia la imagen exterior. Para evitar la poca amable imagen de las persianas metálicas cuando están cerrados los puestos, se cubrirán con lonas, retroiluminadas, con lemas, todos distintos, que aluden a productos que se venden en el mercado.

Imagen fresca

El mercado tendrá, en palabras del arquitecto Alba, «una imagen más fresca y atemporal». En este intento jugará un papel decisivo la iluminación, que será colgada. Habrá estufas como las que se utilizan en las terrazas, para que la temperatura del recinto resulte agradable.

En cuando al suelo, el arquitecto indicó que se mantendrá el que hay, y sobre él se dará una nueva capa, antideslizante.

Los colores a utilizar serán los recomendados en la carta elaborada para esta zona de la ciudad (Ensanche da Ramella). El cambio podrá apreciarse ya en el exterior, pues el techo de los soportales estará pintado de modo llamativo, como se puede apreciar en la reproducción infográfica que se incluye en esta información.