Los voluntarios del Banco de Alimentos de Ourense queremos nuevamente hacer público nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas, empresas, colectivos, colegios e instituciones que han hecho posible el éxito de la primera «Gran Recogida» realizada en toda nuestra provincia. El resultado ha sido fantástico. Los objetivos que nos habíamos marcado eran muy ambiciosos y sabemos que hemos tenido pequeños fallos originados por la magnitud del reto y el deseo de llegar a todos los puntos de la provincia, pero nos hemos quedado cerca de los 100.000 kilos a los que queríamos haber llegado y estamos seguros que el próximo año los rebasaremos sobradamente.
Las personas que diariamente colaboramos desinteresadamente en el banco agradecemos de manera especial al conjunto de la sociedad ourensana que ha aportado sus alimentos y que ha confiado en nosotros para hacerlos llegar a donde se necesitan. Damos las gracias a las personas y familias que nos acompañaron esos días en nuestra labor (estamos seguros además que ha sido el inicio de una relación estable y continuada en el tiempo), a los encargados y empleados de los supermercados que nos han ayudado y apoyado a lo largo de este reto, demostrando una profesionalidad encomiable y una paciencia infinita.
Nuestro agradecimiento a Correos de Ourense, que ha colaborado de una manera desinteresada con el BAO realizando gran parte de la logística de reparto de material y recogida de alimentos, y sobre todo por aportar su fuerza de voluntarios, formada por empleados que han querido compartir con nosotros su espíritu solidario. También al Banco de Santander de la provincia las facilidades ofrecidas y la participación como voluntarios de muchos de sus empleados y directivos de zona.
Quisiéramos rematar esta nota de agradecimiento con lo que nos transmitía una veterana voluntaria del BAO, ya curtida en muchas batallas, que se emocionaba al recordar las palabras que le dirigieron muchas personas anónimas que le daban las gracias por lo que estaba haciendo, que la animaban a seguir en este noble empeño para dar al que necesita lo más básico: comida.