La reinvención de Adarraga

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso Lois REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

Eduardo Pérez

El golfista gana 30 metros de pegada con un ajuste técnico y recupera el respaldo económico para viajar tras sufrir la huida de su patrocinador

11 dic 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

José Luis Adarraga, el número uno español amateur del 2006, vuelve a mirar al futuro ilusionado tras su cuarto puesto en el último Campeonato de España. La frontera entre el campo aficionado y el profesional es fina, pero traumática, y el cambio requiere tiempo. Lo tenía todo a favor cuando afrontó el reto, pero la burbuja inmobiliaria y la crisis del sector del golf estallaron en el peor momento.

«Cuando me hice profesional, firmé un contrato de cinco años con Valle Romano [empresa promotora de un gran complejo inmobiliario en Estepona] que me permitía jugar torneos sin preocuparme de gastos. Me iba bien, e incluso estuve cerca de lograr la tarjeta del circuito europeo a la primera. Pero todo cambió de golpe. Un día de julio del 2008 durante un campeonato en Laukariz me encontré en el periódico a parte de los responsables de la compañía detenidos por corrupción. En noviembre, dejaron de pagarme. Ahí se complicó todo. Necesitas resultados para cubrir gastos, sales a jugar tenso, cae la confianza... Es un círculo vicioso y todo lo ves negativo».

Resultados que no cubren gastos

El dinero dejó de llegar luego a los torneos. No bastaba con rendir, había que terminar entre los mejores. «La bolsa de premios del Campeonato de España del 2010 incluyó 160.000 euros, y la del último fue de 60.000. Si viajas al extranjero, todo se complica más: en el Alps Tour solo cubres gastos si terminas entre los cuatro mejores», apunta Adarraga, de 30 años.

Tras una etapa algo irregular, la reinvención de su juego pasó por buscar un colchón económico para competir sin tanta tensión. Hizo del golf su trabajo más allá de los torneos. Se formó como entrenador durante meses «con los mejores de España» y fue aplicando las enseñanzas a su golf. «Saber el por qué de las cosas, conocer mejor la mecánica del juego, me ayudó mejorar». Se hizo profesor en A Zapateira y fue añadiendo ingresos. Le patrocina Mariscos Pacios y representa en Galicia a las marcas Polo Swing y ECaddy. Además, le apoyan la Federación Gallega, Titleist y la Clínica Fisioterapia Alfa.

Hace unos meses, varió un detalle de su swing con Kiko Luna, seleccionador español juvenil. Retocó el gesto adquirido con José Antonio Salgado y que le había convertido en el mejor amateur de España: «Modificamos la rotación de hombros, que ahora quedan algo inclinados al subir, buscando un movimiento sencillo. He conseguido 30 metros más de distancia con el driver con menos esfuerzo».

Nivel del circuito europeo

Como su talento nunca se discutió, ahora vuelven a encajar todas las piezas. «El otro día Kiko Luna me decía que mi calidad de bola no envidia a cualquiera del tour europeo. Sé que lo dice para animarme, pero él insiste en que es así». Junto al psicólogo de golf Óscar del Río, tras varias temporadas de colaboración, llegó a la conclusión de que esa pieza que faltaba por ajustar era técnica. En el día a día, trabaja el físico con Ignacio González Zas y comparte entrenamientos con su amigo Juan Tomé, con el que simula partidas de campeonato. «Jugamos con ritmo de competición muy buenos y compartimos correcciones al terminar».

La inspiración de Adarraga llega ahora que la temporada acaba. Diseñará su calendario del 2014 sin descartar nada, Sudamérica, invitaciones para pruebas del challenge tour... Aunque su gran reto será la escuela para el circuito europeo.