La Agrupación Deportiva Fútbol Sala Bueu (más conocida como ADFS Bueu) se aproxima a los 30 años de historia, que cumplirá el próximo mes de mayo, con una salud de hierro. El club se ha convertido en todo un referente en la comarca desde su fundación en 1984. Y hoy continúa en la brecha con la misma filosofía centrada en la promoción del deporte, y en especial del fútbol sala, en la villa morracense.
Así lo explica Fran Campos, que lleva las riendas del club desde principios de los 90. «Nuestro objetivo es ofertar una actividad a todo niño que quiera venir a practicarla. Luego, si llegan arriba, pues mejor», asegura. Actualmente, la entidad cuenta con más de un centenar de jugadores federados de todas las categorías, desde prebenjamines hasta sénior, integrados en 11 equipos. Y a estos hay que añadirle un grupo de niños de cuatro a seis años, a los que el club prefiere no hacerlos competir centrándose exclusivamente en la formación. «Creemos que en estas edades debe ser una actividad exclusivamente lúdica», afirma el presidente.
La base es, sin duda, el mayor activo de un club que, en categoría sénior, compite en Tercera División. Un buen ejemplo son los dos equipos benjamines, que suman más de una veintena de pequeños futbolistas entre ambos, o el hecho de que más de la mitad de los jugadores de la entidad tienen menos de 14 años.
Con una estructura tan amplia, la principal dificultad radica en disponer de instalaciones para entrenar y jugar, compartiendo espacio con el Atlético Bueu de balonmano tanto en el pabellón Pablo Herbello como en el municipal de Beluso. «Y menos mal que ahora hay dos. De hecho, cuando se construyó el segundo, ya teníamos claro que estaría copado desde su inauguración», apunta el presidente.
Por ello, Campos no le pide al futuro demasiado. El presidente se conformaría con que, dentro de una década, «el club siga manteniendo la estructura que tiene. Y que se siga valorando el trabajo que hace en Bueu», desea.