08 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
No hay punto de comparación entre un marisco de las Rías Baixas y uno de fuera. Marineros, placeras y consumidores coinciden en la apreciación, pero al elegir, los profesionales del sector recomiendan a los consumidores que se aseguren del origen de los productos si quieren garantía de calidad y buen sabor. Un marisco caro pero inusualmente barato podría servir de indicio de que no es local, sino foráneo. A menor calidad, menor precio. Y a la hora de contar las loas del producto local, el sector es unánime. Hay libertad para comprar una cosa u otra, pero en el plato saben diferente. Además, si se elige gallego no solo se come más sabroso, también se defienden los puestos de trabajo en Galicia.