23 nov 2013 . Actualizado a las 06:00 h.
Frente a los recelos que ya han mostrado los vecinos en contra de la nueva construcción, cuyas obras ya han comenzado al lado de la actual, aguas abajo del río Miño, el juez indica que esta última «habrá de cumplir la vigente normativa medioambiental». Y añade que en esta norma «se imponen numerosas exigencias técnicas para evitar las emisiones de olores y ruidos de este tipo de instalaciones.