La DGT completa hoy en Galicia el proceso de informatización del examen de conducir con la implantación de la prueba en pantallas táctiles
21 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.«Es muy intuitivo», dijo uno de los 14 aspirantes (aprobaron 12) a obtener el carné de conducir que estrenaron ayer en A Coruña el examen teórico informatizado. Se celebró en una sala de la propia Jefatura Provincial de Tráfico, en el centro de la ciudad, y fue muy rápido. La mayoría de los alumnos realizaron el examen antes de la media hora establecida. A Coruña es la tercera ciudad gallega en poner en marcha este tipo de examen. Antes lo fueron Ourense y Lugo, y ayer también se implantó en Santiago. Hoy le tocará el turno a las oficinas de Tráfico en Pontevedra y Vigo.
Esta prueba elimina el papel. Se realiza en una pantalla táctil, que se activa con el dedo o con un puntero. El alumno tiene que responder a 30 preguntas individualizadas. «Cada examen es distinto. Ya no es posible copiar», explica Marta Carrera, subdirectora general adjunta de Formación Vial de la DGT. Ella, el subdelegado del Gobierno en A Coruña, Jorge Atán, y la coordinadora de la DGT en Galicia, María Victoria Gómez Dobarro, fueron los primeros en probar el nuevo sistema de examen teórico. «Cada alumno tiene su tiempo en la pantalla y puede saltar de pregunta o volver atrás para modificar la respuesta», señaló Jorge Atán.
El examen teórico informatizado, que puede realizarse en cinco idiomas: gallego, castellano, inglés, francés y alemán y que se corrige automáticamente, forma parte de un proceso de modernización iniciado por la Dirección General de Tráfico en el conjunto de España, con el que se trata de «introducir la calidad en los exámenes», según Marta Carrera. La responsable de Formación Vial de la DGT explicó lo que se pretende con estos cambios: «Queremos que el alumno no memorice. Lo que tiene que hacer ahora es saber a qué situaciones se va a enfrentar en su vida de conductor». Y recordó que ya está en marcha desde el pasado mes de enero el nuevo sistema de examen práctico, en el que el alumno tiene que saber cosas del coche y enfrentarse a unos minutos de conducción autónoma en los que el aspirante tiene que tomar decisiones al margen de las indicaciones del examinador para afrontar situaciones que pueden darse en la carretera.
En las preguntas del teórico también se representan situaciones con las que el alumno se va a encontrar en la vida real, explicó la coordinadora de la DGT en Galicia. Una parte del examen se refiere a aspectos normativos y a seguridad vial, pero también hay referencias a los efectos del alcohol y las drogas en la conducción, pero también de cómo actuar ante un accidente.