La presente es una semana llamada a marcar un punto de inflexión en la trayectoria del Arousa y recuperar la buena senda mantenida por el conjunto arlequinado en las siete primeras jornadas de Liga. Si no aquellos brillantes resultados, con dos lideratos semanales como premio, sí al menos el fútbol agresivo y mordaz del que dotaba al colectivo de Piscis el tan añorado capitán Adrián Camiño. Ayer noche, a las 21.30 horas, Pablo Pillado se ponía bajo las órdenes del técnico portonovés. El mediapunta vilagarciano llega desde el Extremadura de Almendralejo del Grupo 14 de la Tercera con marchamo de jugador de Segunda B. Clase, distribución, pase entre líneas y disparo goleador lo convierten de partida en la elección perfecta para suplir el vacío generado por la grave lesión de Camiño. Y sin duda la de este domingo, a domicilio en el campo del único equipo invicto y grande de la categoría, el Cerceda (16.30 horas), será una ocasión inmejorable para empezar a ver de qué es capaz Pillado. Allí podría jugar Quique Cubas su primer cuarto de hora de partido desde el 1 de septiembre.