Hay una licencia cada dos meses desde que se levantó la suspensión
31 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El plan general de ordenación municipal no era tan fiero como lo pintaban. Es la conclusión que saca el alcalde después de siete meses, el tiempo transcurrido desde el acuerdo plenario que frustró el nuevo planeamiento. Severino Rodríguez respalda su opinión con cifras. Entre abril del 2013, cuando se levantó la suspensión cautelar de licencias, y el pasado mes de octubre, en Monforte solo se tramitaron cuatro licencias municipales de obras.
Los datos sobre el ritmo de la construcción tras la vuelta a la normalidad en las licencias, paralizadas en enero coincidiendo con la exposición pública del plan general, salieron a relucir en el último pleno al debatirse la situación del ordenamiento del casco viejo. «A veces fanse afirmacións fóra de lugar. Soster que a parálise do plan especial pon en perigo a economía de Monforte paréceme excesivo. É o mesmo que co plan xeral, cando se dicía que a paralización das licenzas ía ser a ruína», sostiene el regidor.
Severino Rodríguez echó mano de las licencias de obra concedidas desde abril en respuesta a las alusiones de PP y PSOE sobre los perjuicios a la economía local derivados del retraso en el planeamiento del casco monumental, cuya tramitación debería haber concluido este año pero que no se aprobará previsiblemente hasta el 2016. Aunque la corporación aprobó por unanimidad las mociones de populares y socialistas que instan a agilizar los trámites, el plan especial de protección del conjunto histórico artístico difícilmente podrá ser aprobado antes de tres años.
El horizonte del 2016 no solo responde al nuevo calendario de financiación pactado con la Xunta, sino al propio ritmo de elaboración de los trabajos por parte del equipo redactor. Según reconoce el gobierno municipal, la elaboración de las fichas individualizadas de las viviendas del casco histórico, que se iba a iniciar a comienzos de este año, fue postergada tras el revuelo que suscitó la exposición pública del plan general de ordenación.
No era el momento
El alcalde niega que se haya paralizado el plan especial de protección, pero admite que se ha optado por «deixar pasar algo de tempo e facer as cousas con máis sosego e de maneira máis tranquila» ante un proceso de catalogación que no deja de ser «engorroso». «Despois da experiencia do plan xeral pensamos que non era o momento de empezar a falar cos veciños de que os técnicos ían visitar ás súas casas para recoller datos», precisa. Ayuntamiento y Xunta decidieron entonces «de forma consensuada», según Severino Rodríguez, que lo que procedía era revisar las anualidades previstas inicialmente para la ejecución de las ayudas destinadas al plan especial.