¿Al Camino le sobra Sobrado?

Toni Silva A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

La Xunta está a punto de dejar fuera de la ruta del norte una población de tradición xacobea y un valioso monasterio

19 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La Guardia Civil acaba de cerrar varios albergues ilegales del Camino de Santiago en el tramo a Fisterra, negocios que afloran con oportunismo y picaresca ocultos entre otros que sí pagan sus correspondientes permisos. Pero el rediseño anunciado por la Xunta en el Camino del Norte provocará, si nadie lo remedia, la clausura de otros albergues y comercios legales al vaciar de peregrinos sus caminos y calles. Se trata de pequeñas empresas que han confiado su apuesta vital a una decisión establecida por la Administración hace más de veinte años y que ahora ven como de una forma arbitraria les retiran del escaparate xacobeo. La Xunta apela a razones historicistas, a un procedimiento «non resolto» de 1988, y a estudios revisionistas del Camino del Norte. Se obvia ahora que la ruta de los últimos veinte años también tiene bases académicas, aportadas principalmente por el catedrático de Historia Ramón Yzquierdo Perrín. Pero principalmente la Consellería de Cultura parece dispuesta a dar la espalda a decenas de pequeñas empresas y núcleos que han hecho del Camino su razón de ser y que en las últimas semanas se han revuelto contra esa amenaza escrita en el Diario Oficial de Galicia que arruinará numerosos negocios.

Tibia defensa municipal

Los alcaldes de los municipios afectados (exceptuando los de Arzúa y Friol) se han salido del primer plano para no ser diana de sus convecinos ni importunar a la Administración con la que comparte siglas políticas. Vilasantar, O Pino y Boimorto son los grandes beneficiados de este cambio, pero su rédito será a costa del empobrecimiento de otros, convirtiendo al Camino del Norte en un extraño experimento de vasos comunicantes.

En Sobrado dos Monxes, como en el resto de concellos damnificados, se multiplican las reuniones de vecinos para encontrar soluciones desesperadas (esta tarde se concentran en Baamonde). Pero a la supervivencia económica se suma, en esta localidad, la superlativa extrañeza de que la Dirección Xeral de Patrimonio sea capaz de alejar del Camino del Norte (en su nueva configuración solo asoma un ramal alternativo) un monumento de la talla del monasterio cisterciense, dotado de una infraestructura ad hoc para los peregrinos. Las propias administraciones han sufragado los gastos de reparación y mantenimiento. Pero de dar luz verde a la nueva ruta xacobea, el cuerpo apuntalado se habrá quedado sin alma.

Análisis