«A veces digo que yo hice Narón»

Carla Elías Martínez
Carla Elías NARÓN / LA VOZ

FIRMAS

JOSÉ PARDO

Calvo será homenajeado en noviembre con motivo de su centenario

03 oct 2013 . Actualizado a las 06:00 h.

Apenas le queda un mes para celebrar con su familia y sus más allegados un cumpleaños muy especial. Marcial Calvo (Neda, 1913) celebrará su centenario con un homenaje muy emotivo que preparan sus amigos, que tendrá lugar el día 9 de noviembre en el restaurante Becerra a las 14.30 horas. En estos cien años Marcial ha regentado durante veinte la alcaldía de Narón, municipio donde también ha desarrollado su carrera como maestro. Ahora disfruta del merecido descanso dedicado a «la huerta, voy a tomar el café con los amigos y me encanta leer».

-¿Cuál es el secreto para llegar a los cien años?

-Supongo que no pensar en ello. Hay que levantarse todos los días con ganas de hacer algo. A mí mismo me parece imposible que tenga ya casi cien años, ¡no me lo creo!

-Su trayectoria profesional ha estado dedicada principalmente a Narón.

-Fui alcalde veinte años -entre el 1954 hasta el 1974-, y maestro durante toda mi vida laboral. Cuando empecé como alcalde el Ayuntamiento casi no tenía cuartos y mira en lo que se ha convertido. Iba todos los días a trabajar en una Vespa, que por cierto era mía y no del Ayuntamiento, y recuerdo todo lo que tuve que pelear para que Narón tuviese un consistorio; para que la carretera de Castilla, que se iba a construir para conectar con Ferrol, tuviese doce metros de ancho y fuese una gran vía y no de siete como estaba previsto; por la piscina municipal, que los que vinieron después la tiraron; el cuartel de la Guardia Civil; hice veinte escuelas; el colegio del Feal, que era el más grande de Galicia... A veces digo que yo hice Narón.

-¿Cómo decidió presentarse a alcalde?

-Me vinieron a buscar a la escuela. Yo no quería ser alcalde pero ya estaba todo hecho, ya habían hablado hasta con el gobernador y todo. No me presenté para alcalde y al final estuve veinte años. Tampoco me echaron, dije yo que no quería seguir, ya había sido suficiente.

-¿Se imaginaba que Narón iba a convertirse en una de las ciudades más importantes de Galicia?

-Entonces era menos de la mitad de lo que es ahora. Narón está en unas condiciones muy especiales, tiene una población muy importante, una gran industria, no es un ayuntamiento cualquiera.

-Además de a la alcaldía, su vida profesional la dedicó a ejercer de profesor. Y hace unos años sus antiguos alumnos le organizaron otro homenaje.

-Si, nos juntamos un montón de gente y es especial volver a ver a los que entonces eran niños. También me hicieron otro homenaje cuando me retiré, ¡por eso ya no quiero que me hagan más! (Ríe). Estuve dos años trabajando como maestro en Ortigueira cuando vine a Narón. De hecho, el día que me casé vine, ya celebré aquí mi boda. Primero estuve veinte años en la escuela de Sedes, y después fui para el Feal, cuando se juntaron todas las escuelas rurales, donde estuve también como director. Al final ya quedó vacante en una escuela al lado de mi casa en Xuvia, y aquí fui a parar.

-Después de esta larga trayectoria laboral, ¿cómo es la vida de jubilado?

-Me dedico a mi casa y a mi huerto; además tengo montes y otra casa en Sedes que me gusta mucho ir a ver. Todas las mañanas salgo a tomar un café con los amigos, doy un paseo cuando hace bueno, y luego a leer. Me gustan mucho los libros en francés. ¡Yo no puedo estar quieto! Es el secreto, seguir manteniendo una vida con actividad. Eso sí, no quise volver a tener ningún otro cargo social.

-Aparte del homenaje, su familia le organizará algo íntimo.

-Tengo tres hijos, diez nietos y cinco bisnietos, y haremos una comida todos juntos. El más pequeño de la familia tiene tres años y ¡el mayor va a tener cien!

Marcial calvo Hermida exalcalde de Narón apunto de cumplir cien años