Vigo tiene 200.000 coches

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Un año más termina la semana sin coches sin que nadie se haya enterado; solo hoy habrá buses gratis a Balaídos

22 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Seguramente ni se dieron cuenta, pero hoy termina la semana europea de la movilidad de la que Vigo forma parte. Aquí también se notan los recortes, y año tras año pasamos de celebrar la semana a limitarnos al día sin coches y este año lo dejamos en el ratito por la tarde con bus gratis, eso si, exclusivamente para ir al partido del Celta. Poca cosa para la ciudad que presume de ser, por ejemplo amiga de la bicicleta, o al menos eso dice su regidor.

El caso es que una cierta amistad si que se notó este verano en cuanto a eventos. Primero la vuelta ciclista a España, luego la vuelta a Galicia y terminados los fastos llega la vuelta a la normalidad en la que la bicicleta sigue luchando por abrirse camino en una ciudad que no solamente no la apoya como medio de transporte, sino que se estructura a nivel de movilidad urbana (esperamos que no deliberadamente) directamente en su contra. Esa presunta amistad con la bicicleta tiene más de paripé que de compromiso real, pero es cada vez más necesario, y más heroico también, usar la bici como medio de transporte en Vigo.

Desde la semana de la movilidad del pasado año algunos datos han cambiado, lamentablemente para peor. Nuestro parque móvil circulando supera ya los 200.000 vehículos a motor y las emisiones de CO2 derivadas del tráfico sobrepasan las 650.000 toneladas anuales, y nuestra concentración media diaria de dióxido de nitrógeno ya supera los 25 mg/m3. El porcentaje de población que se desplaza usando un medio de transporte diferente del vehículo privado es solamente un 30,1 %. Son unos indicadores francamente malos.

Pero a pesar de estos indicadores seguimos presumiendo, y Vigo forma parte del proyecto europeo SUM (Sustainable Urban Movility) que persigue el intercambio de experiencias para conseguir una movilidad urbana sostenible. La gran pregunta sería si estamos en ese proyecto para aprender o para enseñar, y en este caso? ¿enseñar el qué? ¿Cómo no se deben hacer las cosas?

Se considera normal que al presentar un currículo la persona interesada exagere un poquito sus virtudes y capacidades, se trata de venderse de forma eficaz. Para la inscripción en la semana europea de la movilidad el Concello de Vigo presentó también su currículo, aunque quizás se les fue un poco la mano con el autobombo. Ya nos gustaría vivir en esa ciudad llena de carriles bici, que prioriza el transporte público, que limita la velocidad urbana, que apuesta por la intermodalidad y todo lo demás que figura en nuestra ficha europea, ficha que ciertamente parece que nadie desde Bruselas contrasta con la realidad.

En la alcaldía sigue el empecinamiento con el coche eléctrico, ignorando que la idea central de la movilidad urbana es que circulen menos vehículos privados, sean del tipo que sean y olvidando que nuestra electricidad proviene actualmente en un 45% de las térmicas de carbón, con récord en emisiones de CO2. El tubo de escape del coche eléctrico del alcalde está en As Pontes y en Meirama, un simple cambio de lugar del foco de emisiones.

En esta discusión teórica sobre la movilidad urbana se agradecen los casos prácticos que se puedan contrastar. En el año 2006 se realizó en A Coruña un estudio comparativo sobre la eficiencia de los distintos medios de transporte. Se analizaron los mismos desplazamientos usando el coche, taxi, bus, bicicleta y caminando. Para distancias medias de entre 3 y 5 kilómetros la bici ganaba por goleada. Sería interesante realizarlo en Vigo, y justamente Equo propone el experimento este martes a las seis de la tarde. Se trata de un desplazamiento desde la plaza de América hasta el mercado de O Calvario (ríanse de la subida al Angliru de la vuelta) y utilizando todos los medios de transporte posibles se analizará su eficiencia en tiempo, coste económico y gasto energético. En estos casos conviene mojarse, por lo que apostamos por la bici eléctrica como ganadora.

Lo bonito, y lo más lógico, sería que desde el Concello se tomase buena nota del experimento. Como pequeña aportación al estudio: del mercado de Teis al mercado de O Berbés caminando 45 minutos.