El artista lucense inaugura hoy «Alén» en la galería Vilaseco Hauser
12 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Le gusta la narrativa de los austríacos Thomas Bernhard y Peter Handke. Vuelve con frecuencia a las películas de Tarkovski y admira al cine nórdico. Y es que a Antonio Murado (Lugo, 1964) le inspiran los viajes: «No solo personales, también viendo una película, leyendo un libro». Hoy, a las 20.30 horas, en la galería Vilaseco Hauser de A Coruña inaugura la exposición Alén. En octubre expondrá de nuevo en Nueva York, donde vive, luego en Chicago, a finales de año en Santiago y en abril en Berlín.
-¿Qué muestra en «Alén»?
-Son piezas de series en las que sigo trabajando. Es de las primeras veces en las que mezclo varias series en una exposición. Tenía muchas ganas de hacerlo. En algunas series llevo tiempo y otras son mas recientes.
-¿Es el caso de «Pétalos»?
-Esa serie es la más reciente. Hay cuadros pero no están colgados. Llevo un par de años trabajando sobre la idea de Ofelia y la belleza hundiéndose en el torrente de agua, haciendo una similitud entre eso y la pintura, la manera de pintar, los medios, el tratamiento de la pintura.
-De «Marañas» sí expone obras.
-Sí, son de las dos vertientes que tomaron siempre: una un poco más naturalista, más relacionada con el trazo, más dibujística, y la otra más de un patrón, un elemento dibujístico que se repite. También hay varios paisajes marinos, muy románticos. Y otros que hice como el tema inicial con el que empecé a pintar, paisajes concebidos desde el coche o desde el avión, paisajes de mucha distancia, de muchísima amplitud, de horizonte muy lejano.
-¿Así empezó a pintar?
-Los primeros temas fueron esos paisajes; creo que era por los viajes que hacía de Lugo a Salamanca, donde estudiaba. Iba en coche y la sierra que hay saliendo de Lugo me viene mucho a la memoria. Pintando almacenas imágenes, sensaciones, unas reales y otras imaginadas, y esa es una de las más frecuentes que me viene a la cabeza.
-¿Y sigue con los paisajes?
-Los últimos cuadros son precisamente estos paisajes que es algo en lo que estoy trabajando ahora mismo con un pequeño giro más orientado al paisaje romántico de finales del siglo XVIII. Hice unos paisajes con una banda de color por debajo que tienen que ver con otro tema que trabajé mucho tiempo que son los dípticos, un panel de color sólido y otro fluido, donde hay mucho movimiento. Ahora lo que hago es integrarlos en el mismo panel. Es en lo que estoy trabajando, lo que va a ser la exposición de octubre.
-Viendo su plan de exposiciones parece no afectarle la crisis.
-La crisis es de la parte comercial del arte; la artística es otra cosa. Para crear individualmente uno sí provoca crisis privadas, inmediatas. Es un mecanismo de la creación el poner en peligro todo lo que sabes hacer, ponerte en una situación de inseguridad muy grande para resolverla. Yo creo en la crisis autoprovocada para la creación.
-¿Provoca esas autocrisis?
-Constantemente y es bastante duro, porque muchas veces te quedas sin nada. La sensación que puedes llegar a tener en el estudio es la de no pertenecer, de no tener el derecho a estar allí, de no saber quién eres... A veces empiezas de cero.
Antonio Murado pintor