27 ago 2013 . Actualizado a las 06:00 h.
Las altas precipitaciones que se registraron en la provincia de Ourense durante finales del invierno y principios de esta primavera -con grandes inundaciones- sirvieron también para llenar de agua la cuenca del Miño-Sil. Sus embalses y sus ríos. Reservas suficientes para asegurar un verano sin demasiados contratiempos, en cuanto a calidad y cantidad de agua, que apaciguó la situación pésima de hace dos años y la del año pasado, que a día de hoy situaba a la cuenca a un 51 % de su capacidad, muy por debajo de la media de los últimos cinco años, que es del 66,4 %, y de la última década, que ronda el 60 ,9 %. Aún así, la ausencia de precipitaciones empieza a notarse.