Miles de turistas visitan la Praza de Abastos y lo «fotografían todo»

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

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BEA OTERO

Oficiosamente es el segundo lugar más visitado tras la catedral

18 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La idea generalizada de que la Praza de Abastos es el segundo monumento más visitado de Santiago es fácil de comprobar cualquier día de la semana y especialmente en la franja horaria que va desde las doce del mediodía a pasadas las dos de la tarde. Los turistas que se dejan llevar por las recomendaciones de las guías turísticas no faltan a la cita y aquellos que, sin guía, se encuentran con el mercado mientras callejean se llevan una grata sorpresa. «Solo el edificio es una maravilla, pero el ambiente es increíble. Esta lleno de vida», comenta Lucía, una turista de Almería que visita la Praza acompañada de su marido y sus tres hijos. Rubén, de Barcelona, no es la primera vez que visita Santiago y dice que «el mercado es sorprendente. Nosotros nos llevamos pan y este año, como vinimos en coche, nos vamos a llevar una verdura parecida al repollo, pero con las hojas sueltas». Los extranjeros tampoco pasan de largo por la Praza y se entretienen especialmente en las naves del pescado y del marisco. «Fan tantas fotos, que si cobráramos por cada una, faríamos o agosto», comenta en tono de broma una de las vendedoras de marisco. Eso sí, «son respectuosos, non tocan o marisco nin o peixe. Pon isto, que teñen moito que aprender os de aquí», sugiere.

Aunque algún cliente se queja por la dificultad de tener que «regatear» a los turistas por las naves para hacer la compra con cierta rapidez, los comerciantes aseguran que las quejas son escasas. «En agosto, los de aquí vienen más temprano o no viene, porque no están», comenta una de las paisanas del murallón.

«Ata os nenos fan fotos»

También las paisanas que se colocan en la zona de San Agustín suelen ser el foco de las cámaras. «Agora co dos móviles sacan fotos ata os nenos», comenta una de ellas mientras intentan convencer a un grupo de turistas, que «as xudías son boas, son da horta; collidas esta mañá». Asegura que «non compran moito, din que non o poden levar no avión. Pero non sei eu».

Montse Gerpe, una de las vendedoras de las casillas del murallón, reconoce que «dan un ambiente á Praza moi agradable e tamén compran, non sei, en agosto veñen moi ben». Su puesto, en el que se pueden encontrar todo tipo de especies, es uno de los más fotografiados de la Praza. «Levan moitas especies sempre que viaxen en coche o tren, no avión non se atreven. A pementa rosa, con isto dos cócteles, está de moda; pero logo un pouco de todo». «Agora compra mais o turista que a xente de aquí», apunta una de sus vecinas.

Los quesos de Arzúa son uno de los productos más adquiridos por los visitantes. «Mira, os teño pola metade, porque o que queren é un cacho para ir comendo. Eu o que quero é vender, así que lles poño o que me piden», comenta otra mujer.

El local de hostelería, el único situado dentro del recinto, es un atractivo para los visitantes tanto nacionales como extranjeros. «Comer una ración de algún marisco y saber que es fresco, que es de aquí, es muy original», comenta Fernando, un turista de Salamanca que viaja junto a unos amigos.

Aunque la Praza de Abastos cuenta con un servicio de envío a domicilio, incluso fuera de Santiago, los comerciantes consideran que no es muy frecuente que los turistas empleen este sistema. Lo que sí suele emplearse es el envasado al vacío y, con este método de conservación, los visitantes suelen llevarse quesos del país y embutidos.