El alcalde envía otra remesa de expedientes sancionadores
07 ago 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, se muestra más que satisfecho con su política de rehabilitación forzada, emprendida hace años, de obligar a acometer obras de mejora en inmuebles del casco urbano -singularmente del casco antiguo-, que se encuentran en avanzado estado de abandono, que suponen un peligro para los peatones por el riesgo de desmoronamiento o desprendimiento de fragmentos, o que no cumplen con unas mínimas condiciones de ornato y salubridad. La ley le faculta para imponer multas a los propietarios, para obligarles a hacer mejoras y, además, para que sea el propio Concello quien si ignoran su orden se encargue de ejecutar las reparaciones oportunas, posándoles después la minuta correspondiente. De momento, son ya 92 los expedientes que se han tramitado.
Normalmente se trata de obras de poca consideración, como limpiar fachadas, sustituir canalones, recubrir, pero hay otras de mayor calibre, como consolidar el edificio.
El regidor se muestra además inflexible y avanza que persistirá en esta política porque está dando resultados muy satisfactorios. Inmuebles representativos de Ribadeo, desde la Aduana vieja a la Casa de los Perecitos, han sido reparados al haberlo exigido el Concello.
Además, Suárez insiste en que en todos los casos, excepto uno, se trata de inmuebles que no están habitados, y que pertenecen en gran número a gente que reside fuera de Ribadeo. "O que non pode ser é que se teñan casas abandonadas, cando había axudas para restauralas, porque en moitos casos falamos de herdeiros que non se poñen de acordo e deixan todo caer, empobrecendo a imaxe do casco vello e supoñendo un risco para a xente. Nesto pódese aplicar o dito de que quen ten tenda que a atenda, e senón que a venda», dice el regidor"
De los 92 expedientes, 34 se han finalizado o están con licencia de obra. Los dos últimos se corresponden a inmuebles ubicados en la calle San Roque. El resto, 58, están en diferentes pasos de la tramitación. Suárez reconoce que de estos, un 20%, son de difícil conclusión, y sus titulares están siendo objeto de sanciones reiteradas.
El Concello ribadense no para en su política de rehabilitación forzada y en el último trimestre ha iniciado 9 expedientes.
«Hai xente que se está metendo en unha espiral moi perigosa, que ao final vai pagar máis polas multas que polo que ten que facer, e que ao final vai ter que facer igual», manifestó el alcalde. Un caso que está teniendo especial dificultad para el Concello es el de la conocida como Casa do Bar Cubano, en las inmediaciones del parque de San Francisco. El Ayuntamiento lleva años instando a sus propietarios a que lo rehabiliten, pero uno tras otro los proyectos que presentan son rechazado en Patrimonio. El alcalde reconoce que está «farto». Tras imponer una sanción de 4.000 euros, estos días pondrá otra «polo menos» de la misma cuantía.
Otro caso es el de un inmueble que hace esquina en la calle Diputación, en las proximidades del supermercado Consum. El Concello ya actuó subsidiariamente por el riesgo de desprendimientos y ahora va a imponer una tercera multa, de 6.000 euros. «E agora págase todo, porque se non é pola vía voluntaria é pola executiva, que temos delegada na Deputación e que pode chegar ao embargo».
El alcalde se muestra especialmente molesto con determinado tipo de propietarios. «O que non pode ser é que un veciño de Ribadeo estea facendo esforzos para ter en condicións a súa vivenda e alguén que non reside aquí a teña abandonada, deixando caer todo, sen importarlle e deteriorando a imaxe do pobo. É xente que non se interesa polas axudas que tiñamos á súa disposición, na oficina do ARI, de ata 10.000 euros por vivenda, a licenza de obra e a redacción do proxecto, que lle saía de balde porque a facían os técnicos do ARI».
«Agora non hai estas axudas, porque o plan de vivenda 2013-2016 do goberno central non foi aínda firmado pola Xunta. Supoño que o fará e que sairán as axudas para os ARI como os de Ribadeo e Rinlo, pero de momento non hai nada. O que está claro é que o casco vello é unha riqueza e nós non imos baixar o pe do acelerador. Imos seguir cos expedientes ata chegar a todos», concluyó el regidor.