Las algas se ponen de moda

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

CARMELA QUEIJEIRO

Cada vez son más los barbanzanos que recorren la costa en busca de las variedades comestibles de los preciados vegetales marinos

29 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

A la riqueza, de sobra conocida, que esconden los fondos marinos de la costa barbanzana hay que sumar un nuevo producto que, pese a ser ingrediente codiciado en la cocina desde hace años y comercializado por distintas firmas, pasaba desapercibido entre los vecinos. Se trata de las algas, las mismas que pueden llegar a convertirse, en ocasiones, en estorbo de bañistas y quebradero de cabeza de mariscadores.

Estos vegetales marinos despiertan el interés de cada vez más barbanzanos, deseosos de conocer cuáles son las variedades que pueden formar parte de sus platos preferidos y cuál es el proceso a seguir para convertirlas en aderezo de suculentos manjares. A su favor tienen la riqueza del litoral de la comarca, sobre todo en puntos como Corrubedo, puesto que las zonas de mar abierto reúnen las condiciones idóneas para este tipo de plantas.

Sin embargo, en el interior de la ría, cualquiera puede hacerse con los vegetales marinos necesarios para incorporar a sus menús. Lo saben la veintena de vecinos que participaron en el curso promovido por el centro social boirense. Guiados por el biólogo local Anxo Martínez, encontraron en Barraña media docena de variedades de algas comestibles. Algunas de ellas, sobradamente conocidas. Es el caso de las himantalia, que son delgadas y largas tiras de color pardo; las ulva, hojas verdes similares a las lechugas; o las fucus, plantas marrones con diminutas bolsitas en la punta.

Deshidratación

Son solo una pequeña parte de las doscientas variedades de algas comestibles que están catalogadas. Pese a que existen diversas recetas que permiten llevar directamente los fogones las algas, Anxo Martínez ilustró a sus aplicados alumnos sobre el proceso a seguir para la deshidratación de los vegetales marinos: «Hai que cubrir as follas con cartulina e papel absorbente. Logo, colócaselle peso enriba a modo de prensa e déixase unhas horas. O tempo de espera depende, pero xa se ven perfectamente os puntos brancos do sal que van aparecendo a medida que as algas perden a auga».

Tras este proceso, las algas están listas para ser relleno de empandas, ingrediente de revueltos o incluso, tras su conversión en gelatina, convertirse en aderezo de dulces postres. Los vegetales marinos alcanzan en esta época del año su mayor tamaño así que, no hay tiempo que perder para echarse a la playa.

Los días 9 y 10 de agosto se desarrollará un nuevo curso sobre algas en Boiro, promovido por el centro social. La actividad arrancará con una clase teórica e incluirá una salida a la playa. El colofón llegará a modo de degustación. Los interesados en sumarse tienen pueden anotarse en el número de teléfono 981 842 635. El precio de la matrícula ha sido fijado en 12 euros.