El arte de «guerrear» en verso

Jesús Lema, «Suso de Xornes», guardia civil de profesión, es uno de los últimos regueifeiros


«Hoxe recibimos un premio / que o merecemos ben. / A ver se serve de algo / para que se nos anime alguén», recita Jesús Lema García después de pensar apenas unos segundos. «Non é moita cousa, pero e que así en frío e eu só sen ter con quen guerrear...», dice Jesús ya convertido en Suso de Xornes, uno de los últimos regueifeiros de Galicia. Guardia civil de profesión, improvisa solo unos minutos después de recoger, junto con Guillermo da Rabadeira, el premio Rosalía de Castro, concedido por la Diputación de A Coruña a los regueifeiros de Bergantiños «pola súa contribución á supervivencia dunha tradición cultural e lingüística milenaria». «É un incentivo para seguir traballando no mantemento da regueifa, porque, literalmente, na comarca só quedamos catro gatos», decía Suso de Xornes el pasado mes de mayo, cuando le comunicaron que él y sus compañeros Antonio de Xornes, Guillermo da Rabadeira y Fermín da Feira Nova, habían sido los galardonados. Fermín falleció hace solo unas semanas, así que, se lamentaba ayer Suso, «agora nin catro gatos somos».

Por eso, Suso aprovecha cualquier ocasión para reclamar la puesta en marcha de obradoiros de regueifa, «a ver se os máis novos toman o relevo», dice. El presidente de la Diputación, Diego Calvo, y el secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, recogieron ayer el guante y prometieron ponerse manos a la obra en ese sentido. «Calquera non lle fai caso ás forzas da orde», bromeaba después Guillermo da Rabadeira, haciendo alusión, como en muchas de las guerras dialécticas que mantiene con el de Xornes, a la condición de guardia civil de Suso. «Pouco me me queda no cuartel, porque o vindeiro mes de novembro entro na reserva», cuenta más tarde el regueifeiro, quien llegó a las coplas por vía familiar, ya que su tío fue el mítico Mandián. A la Benemérita, recuerda, por vocación. Y por sorpresa, ya que decidió hacer las pruebas para ingresar en el cuerpo nada más acabar la mili y sin decírselo a nadie.

Hoy Suso es el guardia más veterano del cuartel de A Laracha, adonde llegó hace 18 años, y algunos de sus compañeros todavía se sorprende cuando conocen su vida como regueifeiro. «No cuartel non fago coplas e nas actuacións poucas veces sae o tema», explica el de Xornes, quien asegura que jamás ha tenido problema alguno por compaginar sus dos pasiones. «Digamos o que digamos na regueifa hai sempre moito respeto», ha dicho en numerosas ocasiones el poeta, que no solo mantiene una gran relación con sus compañeros de Bergantiños, sino también con los cuatro regueifeiros en activo de la provincia de Pontevedra. «Traballamos moito xuntos», cuenta. En fiestas populares, en asociaciones culturales y últimamente en numerosas bodas, como antaño. «Volvemos ás orixes, porque agora chámannos moito pasa as vodas, que foi onde naceu a regueifa e a verdade é que gusta moito», explica el regueifeiro, que ya se prepara para la que este sábado tendrá en Boimorto. Pero no se anima a despedirse en verso porque, como él dice, «nas regueifas é doado, pero aquí, así en frío...».

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