Amigos y actores ayudaron a olvidar la reciente muerte del abuelo de la novia
10 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.De la alegría a las lágrimas hay un paso, y de las lágrimas a la alegría también. Quedó demostrado hace unos días en la boda de dos vecinos de Lugo, Marcos Varela y Natalia Varela, que en menos de 24 horas pasaron de asistir al entierro del abuelo de ella, y padre del padrino, para vestirse de novios y protagonizar un original enlace en el que hubo un burro, un poni, bomberos e incluso varios «agentes» de la Guardia Civil que llegaron para «controlar» que ningún invitado fumase. «Foi a voda máis divertida á que fun nunca con diferenza. Estivo chea de sorpresas desde o principio», destacó uno de los 168 invitados que asistieron al festejo.
La misa tuvo lugar en la iglesia de San Lorenzo de Fión, en el municipio de O Saviñao, del que es originaria la pareja, y el convite se celebró en la Casa Grande de Rosende, en Sober. Su pandilla de amigos, con la colaboración de un grupo de tres actores de Padrón, logró que un día que tendría que haber sido muy feliz desde el amanecer, pero que empezó triste, acabase siendo inolvidable. «Empezamos a ver gente en la carpa que no conocíamos de nada, como un señor borracho muy raro, y nos preguntábamos: -?¿Es primo tuyo??, -?No, no, mío no es?, -?Pues mío tampoco?», explica Natalia.
«Cada 10 minutos había algo»
Entre el marisco y el pescado, en cuestión de segundos, la carpa se llenó de invitados disfrazados de bomberos que sujetaban una manguera enorme al ritmo de la canción Ahí viene el bombero. «Parecía un dragón chino», sonríe la joven, que confiesa que parte de los comensales no probaron bocado. «Todo el mundo estaba de pie porque cada diez minutos había algo». El momento estelar llegó cuando entraron en el salón nupcial un burro y un poni regalo de los amigos. Los animales portaban dos alforjas cargadas de dinero. «También nos trajeron un bote gigante lleno de miel con monedas dentro, y luego una cesta llena de flores hechas con billetes de cinco euros. Un pastón», relata la novia, que agradece «el apoyo y la entrega de todo el mundo». La boda acabó a las nueve de la mañana. «Eran las cuatro y no habíamos hecho ni el baile», finalizó.
crónica el original enlace de marcos varela y natalia varela