«Empecé a estudiar en prisión como una vía de escape»

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA/ LA VOZ

FIRMAS

José Antonio Guisande aprobó la selectividad desde la cárcel de A Lama y dice que quiere hacer Educación Social en la UNED

02 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Puede decirse que José Antonio Guisande estudió día y noche desde la cárcel de A Lama para aprobar la selectividad con un 6,5. Es el único alumno que se presentó. Y cumplió con sus profesores y con él mismo. Hoy hace una semana que salió en tercer grado. Atrás quedaron seis años y medio en prisión, que le han dado la fuerza suficiente para adentrarse en el mundo universitario.

-Ha dado a la cárcel de A Lama el 100 % de aprobados en selectividad.

-Tuve un 6,5 en la nota final y tenía un expediente de ocho. Tuve que guardar un permiso por si probaba el curso para que me dejasen ir a examinarme al campus de Pontevedra.

-¿Qué quiere estudiar?

-Quería hacer Educación Social, pero todavía no me he matriculado. Creo que lo haré en la UNED, porque me sale más barato.

-¿Se puso nervioso al llegar al campus?

-Yo no tenía hábito, no sabía lo que era sentarme a estudiar, aprendía de oídas. Lo único que me preocupaba cuando era un niño era no llevarle un suspenso a mis padres. Estuve algo nerviosillo, pero también bastante tranquilo porque tuve muy buen profesorado.

-¿Tuvo que dedicarle mucho tiempo al estudio?

-Estudiaba antes de desayunar, luego iba a clase y después de comer, volvía a estudiar hasta la noche. Tengo que decir que tuve mucho apoyo de la mayoría de los profesores, tanto profesional como personal. Hay momentos muy duros en los que te puedes venir abajo y si no fuera por la profesora de Ciencias no podría sacar la selectividad. He sacado un 0,5 en inglés. Logré la nota final gracias al esfuerzo y a la dedicación de ella.

-En prisión, ¿el estudio es una ventana hacia la libertad?

-La escuela es un punto de reunión de presos de todos los módulos para ver a chicas, divertirse, filosofar, y dificulta un poco el aprendizaje.

-¿Cómo se encuentra ahora en tercer grado?

-Estoy descolocado, necesito un par de semanitas para centrarme.

-Entró en prisión en un país próspero y sale en la peor crisis que se recuerda...

-Sí, pero ahora con el sol se ve gente por la calle. Yo he tenido permisos de no ver a un alma por la calle y bastantes cafeterías y comercios cerrados; pero la mayor parte de mis conocidos tenían trabajo y ahora ninguno lo tiene.

-¿En qué momento decide meterse en la escuela?

-Estaba en una etapa de no querer pensar, quería cosas que me marcasen una rutina, deporte por un lado y estudios por otro. Lo hice como vía de escape, pero ese mismo año tuve una sobrina y mi hermana me hizo padrino de ella y conocí a una chica. Ambas son motivaciones para esforzarte y luchar por tu futuro. Buscar una puerta para salir lo antes posible. Llevaba seis años y medio en prisión.

-Y ya está casi fuera. ¿Feliz?

-No tengo tiempo para estar feliz, necesito organizarme.

-Sus profesores dicen que era el mejor alumno...

-Sí, eso dicen, hasta me regalaron una mochila para un portátil, me falta el ordenador (bromea) y me dedicaron delante de todos palabras preciosas que no puedo olvidar.

-Y su familia, le regala un coche...

-Más o menos, mis padres se compraron uno y me dieron el suyo.

José antonio Guisande aprobó la selectividad desde la cárcel de a lama

«Quiero hacer Educación Social en la UNED, porque me sale más barato»