«Internacionalizarse no es una escapada ni una huida»

Noelia Silvosa
Noelia Silvosa A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

PACO RODRÍGUEZ

AJE Coruña viajó a Brasil y firmó un convenio con el Instituto Max Weber

29 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Óscar Valcuende, presidente de AJE Coruña, viajó a Brasil en busca de nuevos proyectos y la internacionalización de las empresas de la entidad. Primero surgió una misión comercial organizada por la Confederación de Empresarios, a la cual AJE intentó acceder en una primera fase, y no lo logró. Pero Valcuende no se rindió. AJE Coruña creó una comisión sectorial orientada a la construcción en la que se integraron más de 20 empresarios, arquitectos, ingenieros, constructores, diseñadores, decoradores, arquitectos técnicos... todo un despliegue de cerebros coruñeses con destino Brasil.

-No desistió en el intento.

-No. Surgió un viaje a Brasil y a Chile. Un equipo de ocho personas decidieron hacer una especie de crowdfunding porque el viaje costaba unos 3.000 euros y un constructor solo, un joven empresario solo, igual no podía afrontarlo. Pero entre ocho personas pusimos 1.500, o sea 150 euros cada uno, y mandamos a un asociado, un compañero nuestro. Él volvió con ideas y proyectos que desarrollamos, y fuimos haciendo una selección por intereses y por condiciones económicas.

-¿Cómo surgió el viaje?

-Se creó una empresa que fue la que acompañé como presidente a Brasil. Esa empresa tuvo la suerte de que vino también una delegación de Salvador de Bahía con un prefeito, un alcalde de allí que logró atraerlos a la oficina y presentarles sus proyectos sobre sostenibilidad de la construcción y sobre eficiencia energética y energías renovables. Los convencieron y nos invitaron a estar allí. Hicimos un viaje a Salvador de Bahía de 25 días con la suerte de que conocimos mucho lo que es el trabajo local, cómo funcionan a todos los niveles.

-¿Qué fue lo más importante que trajeron de vuelta?

-Primero que creamos una alianza con el instituto Max Weber para que todas las empresas que decidan internacionalizar sus servicios y sus productos hacia Brasil puedan ser canalizadas a través de este instituto, que es una especie de alfombra roja para las empresas. Les busca financiación, les asesora y les ayuda a nivel administrativo, burocrático, a nivel banca, a nivel de todo.

-¿Recomienda entonces la internacionalización de las empresas?

-Llegar a Brasil no ha sido fácil, pero tampoco ha sido tan difícil. Es decir, no es imposible. Pero no es para empresas que estén aquí ahogadas y crean que esa es su salvación, sino que es para empresas que ya estén consolidadas aquí y que vean el acudir al exterior como un nicho de mercado para internacionalizar sus productos o servicios. La internacionalización no es una escapada ni una huida, e internacionalizarse no se hace en dos días. Por otro lado, emprendedor no se puede ser toda la vida, hay que pasar a ser joven empresario, para después llegar a ser veterano empresario. Ese es el objetivo.

-¿Qué destaca del mecanismo brasileño para los jóvenes empresarios?

-En Brasil son muy operativos, y tienen un sistema democrático interesante, quizás un poco lento, pero en el que el pueblo participa muchísimo. Es un sistema de audiencias públicas para presentar todos sus proyectos, en las que todo el mundo opina.

-¿Y cuál es la principal diferencia que existe entre las audiencias públicas y el sistema español?

-Yo creo que nuestras audiencias públicas son las manifestaciones en la calle. Es cierto que sí, que llevas proyectos a la administración, pero ellos deciden todo. No lo discuten con la mayoría votante.

Óscar Valcuende presidente de aje Coruña