La cónsul de Cambados en Ohio

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

Líbero del XAV, Bibiana Silva Chaves regresó esta semana a casa tras diez meses en los Estados Unidos, donde compaginó estudios y un subcampeonato liguero de voleibol tras ganarse el derecho a una prestigiosa beca de las fundaciones Barrié y Amancio Ortega

23 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Para llegar a Oregon Bibiana Silva Chaves (Cambados, 28 de junio de 1996) tuvo que cruzar el Gran Charco. Su destino no era, sin embargo, el estado de la costa del Pacífico del mismo nombre. Bibiana se trasladaba a la parte estadounidense de la región de los Grandes Lagos, en la frontera con Canadá, donde se encontró una ciudad de algo más de 20.000 habitantes enclavada en Ohio. Allí se mudó el 16 de agosto del año pasado, y de allí regresó a Cambados este lunes tras vivir una experiencia que, dice, no olvidará, en la que la líbero del XAV compaginó sus estudios con la práctica del voleibol.

Bibiana y Norteamérica se conocieron de la mano de una beca de las fundaciones Barrié de La Maza y Amancio Ortega. Con ella pudo cursar su primer año de bachillerato al tiempo que aprendía inglés con el mejor método de inmersión lingüística que existe. Vivir entre nativos que solo hablan su idioma.

La cambadesa descubrió además la famosa política de promoción del deporte de los EEUU, que facilita la compatibilización de su práctica y los estudios.

Cuando cruzó el Atlántico, Bibiana dejaba en Cambados una prometedora carrera como líbero -recepcionista- en el club local, donde desde hace varias temporadas compaginaba su presencia en los equipos de tres categorías diferentes -cadete, juvenil y sénior-, con una media de cuatro horas de entrenamientos diarios de lunes a viernes, y hasta tres partidos oficiales los fines de semana. Y todo, con un currículo académico sobresaliente.

Dejando la huella de su calidad

La calidad de Bibiana quedó patente también en los EEUU. «Cheguei tarde ás probas do equipo do instituto -el Clay High School-, pero colléronme, e puxéronme a xogar de líbero titular no equipo principal dos tres que teñen», relata. «Eu quería xogar nun club, pero para facelo tiña que facer dúas horas e media de coche ao día, e non tiña quen me levase».

Así que jugó con su centro la liga de institutos de Toledo, la mayor urbe del entorno, y alrededores. Y acabaron subcampeonas. En la final a cuatro coincidió con «unha central que está a tentar entrar no equipo nacional dos EEUU. Medía 1,90, tiña unha constitución perfecta, e era moi boa», dice Bibiana, que sin embargo no recuerda su nombre.

Sobre el tipo de voleibol, la arousana no ve grandes diferencias con el de aquí. Únicamente, «que os pais están moito máis involucrados, e tamén os compañeiros do instituto; aos partidos da casa van case todos».

De vuelta a Cambados, Bibiana tiene decidido volver con el XAV la próxima temporada. Con el mismo ímpetu que antes de su marcha. Porque su ilusión es llegar a ser profesional. Y aunque «o vexo difícil», se aferra a la certeza de que su esmero la puede llevar muy lejos.

mirando al futuro bibiana silva chaves