El lugar donde las antigüedades conviven con trastos

Serxio Barral Álvarez
Serxio Barral PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

CAPOTILLO

El Concello de Pontevedra quiere regular el mercadillo de A Verdura, que crece sin control

17 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace unos años el Concello de Pontevedra impulsó la creación de un mercadillo de antigüedades en la plaza de A Verdura con el objetivo de dinamizar la zona los domingos por la mañana. La iniciativa tuvo éxito, y lo que empezó con cierta timidez acabó asentándose como una cita habitual a la hora del vermú de los domingos.

Sin embargo, con el paso del tiempo, aquel mercadillo que ocupaba parte de la céntrica plaza del casco histórico pontevedrés ha acabado absolutamente descontrolado y varios puestos invaden ya calles aledañas, como San Román o Sarmiento. Existe una evidente diferencia entre «antigüedades» y «trastos», y lamentablemente en los últimos tiempos los segundos van ganado espacio en A Verdura.

Ropa, calzado y joyas

Ayer mismo, una veintena de puestos ofertaban todo tipo de productos. Había, ocupando el pasillo central de la plaza y uno de los laterales asoportalados, puestos que sí parecen beber de la esencia del mercadillo. Sin embargo, otros puestos, ubicados más bien hacia la zona alta y algunos de los que comienzan a ocupar la calle San Román, no respondían dicho espíritu.

Así, entre verdaderas antigüedades y objetos de coleccionista como monedas, sellos o discos de vinilo, el visitante podía encontrar ayer desde perfumes hasta calzado, ropa y joyas que se exponían en el suelo, gafas de sol de diversos modelos, juguetes incluso maquinaria que parecía venderse por piezas.

A la vista de la deriva del mercadillo, el Concello de Pontevedra se ha propuesto tratar de buscar una fórmula para regularlo. La concejala de Promoción Económica, Carlota Román (PSOE), señala que «nos últimos anos ten dexenerado nun mercadiño incontrolado, cada vez máis grande, no que se venden todo tipo de produtos que nada teñen que ver coas antigüidades e que, ademais, supoñen unha competencia desleal para o comercio establecido. Se ten detectado a presenza de elementos non desexables e mesmo se teñen producido friccións que é necesario atallar».

Román tiene claro que el mercadillo de A Verdura, bien organizado y controlado, «engade encanto e atractivo á zona». Por eso ya ha mantenido una reunión con asociaciones vecinales y de comerciantes en la que obtuvo un pleno respaldo a su propuesta de regulación, que se concretará en breve.

En directo en a verdura (Pontevedra)

Ayer se vendían desde objetos

de coleccionista hasta ropa, gafas y perfumes