Esquivando la tijera

Gabriel Lemos / Xosé V. Gago A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

El gasto social aumenta un 20 % en un mandato en el que se inició el copago

12 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Si de algo puede presumir el concejal de Servicios Sociales, Miguel Lorenzo, es haber conseguido que su departamento se libre de la tijera que se les ha aplicado al resto de áreas del gobierno local. Con una inyección continua de fondos desde que tomó posesión en el 2011, el presupuesto de la concejalía se ha elevado un 20 %, con un refuerzo todavía mayor en los programas que atienden necesidades más acuciantes, como el de emergencia social, donde la partida se incrementó un 164 %, o el de becas comedor, que se lleva un 76 % más para eliminar la lista de espera.

Parte de los fondos que se reasignan a estos programas se obtienen con la aplicación del copago en el servicio de ayuda a domicilio, una decisión que se hizo efectiva el año pasado y que desató una guerra dialéctica entre la oposición, que reprochaba la decisión de cobrar por un servicio asistencial, y el gobierno local, que replicaba que fue el PSOE quien tomó en su día la decisión y montó un equipo técnico para preparar la implantación del nuevo sistema. En cualquier caso, el tiempo ha desmontado las previsiones de recaudación, puesto que, frente al millón de euros que se esperaba ingresar el año pasado, la liquidación del presupuesto refleja que se giraron recibos por importe de 267.000 euros y solo se habían ingresado en caja 54.300.

Otro de los frentes que se ha potenciado en estos dos años es la colaboración con entidades sociales, con convenios que el gobierno local defiende por la necesidad de atender las crecientes peticiones de ayuda y que la oposición critica al entender que se derivan fondos públicos a una red asistencial que tildan de «beneficencia». Dentro de esta colaboración público-privada, la principal actuación es la rehabilitación de un edificio propiedad de Cáritas en el Ventorrillo, en el que se invertirán 1,4 millones de fondos europeos para habilitar un centro social y de día.

En lo que respecta a los centros cívicos, Lorenzo anunció la semana pasada un programa de renovación con un coste de un millón de euros, al tiempo que ha lanzado una remodelación del servicio de atención asistencial, centralizando a los trabajadores sociales hasta ahora dispersos en una veintena de centros en tan solo tres (Monte Alto, Cuatro Caminos y Ágora), argumentando que se mejora la atención, ampliando el horario, mientras los tres grupos de la oposición denuncian que se desmantela la red existente en los barrios.

En materia de integración, la desaparición del poblado de Penamoa en abril del 2012 hizo desviar la mirada a la Conservera Celta, el otro gran poblado chabolista de la ciudad. El equipo de inserción ha cerrado ya el realojo de cinco familias. Quedan 42 y el camino, reconoció Lorenzo, será «lento y difícil».

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