El pontevedrés logró el domingo su segundo título europeo con Ramón Ferro
11 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El pontevedrés Óscar Graña añadió el pasado domingo a su extenso palmarés dentro del piragüismo su segundo título europeo en la modalidad de maratón en C-2, junto al palista de A Illa de Arousa Ramón Ferro. En los últimos años, ambos se han convertido en la referencia en esta disciplina, ya que además del cetro continental, ambos suman también dos títulos mundiales. El último, el que consiguieron la pasada campaña en Roma y que intentarán defender el próximo septiembre en Copenhague (Dinamarca), además de varios podios entre ambos campeonatos. A sus 36 años, Óscar Graña sigue demostrando que todavía le queda cuerda para rato, y que además de estar al máximo nivel físicamente, su motivación para seguir sumando triunfos sigue intacta.
-Sus triunfos en campeonatos de Europa y del mundo han dejado de ser una sorpresa, pero imagino que lo que no cambia es la satisfacción que supone...
-La satisfacción de la victoria claro que no cambia. De hecho entrenas para eso, para ganar. Otra cosa es que después te salga bien o no, pero la victoria siempre sabe bien.
-La pareja húngara vendió cara su piel hasta el final...
-Fue una carrera poco habitual, porque lo normal es que vayamos dos o tres barcos juntos. Pero este año fuimos solos el 90 % de la prueba, menos tres kilómetros que fue cuando nos cogió el barco húngaro. Pero la máxima diferencia que tuvimos fue de 20 segundos, lo que no nos permitió aflojar, y eso hizo la carrera muy agobiante.
-¿Diría entonces que ha sido la victoria más sufrida?
-No, el año pasado el Mundial de Roma fue el más complicado. Pero este fue más agobiante por las circunstancias de la regata. El hecho de a los 2 kilómetros escaparte y ver que vienen detrás, y aunque no te dan cogido siguen ahí... Fueron casi 90 minutos muy agobiantes.
-En esta ocasión, al disputarse en Portugal, tuvieron la oportunidad de entrenar previamente en el circuito. ¿El hecho de conocerlo ha sido una ayuda?
-Sí, la verdad. Era un circuito muy simple, había que estudiar un par de cosas, que hicimos gracias a que nuestro club, el Kayak Tudense, sacó dinero de la caja para pagarnos el viaje junto a Iván Alonso y Manu Garrido y pudimos estudiar el campo de regatas. El circuito tenía una zona en la que había corrientes, entonces había que tenerlo estudiado para, a la hora de hacer cambios de ritmo, procurar que fuese en las zonas con más diferencia de corriente para que el barco que fuese por fuera tuviese más dificultades. Vamos, lo normal a la hora de preparar este tipo de pruebas.
-Ramón Ferro y usted partían como favoritos. ¿Supone una presión añadida o ya están acostumbrados?
-A eso nunca te acostumbras porque la presión siempre existe. De hecho, uno de los seleccionadores, antes de bajar al agua nos decía ?no entréis en guerras con los rivales, porque vais a ser mejores, y las guerras al final os perjudican?. Pero está claro que vas con la condición de que todos esperan que estés ahí aunque al final no ganes, y hay que saber convivir con esa presión.
Óscar Graña Campeón de Europa de piragüismo maratón en c-2