Certezas y matices

Fernando Rey Tapias LA PIZARRA

FIRMAS

09 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Un favorito y dos jugadores que merecen el título. Tanto Nadal como Ferrer encarnan el mejor ejemplo de que las condiciones son necesarias, pero que con esfuerzo y determinación puede conseguirse cualquier meta.

Nadal es favorito, aunque con algún matiz. Lleva 16 horas en pista por las diez de su rival, y ante Djokovic sufrió un enorme desgaste. Y por otra parte, se mide con un íntimo amigo, una situación diferente a sus grandes finales de siempre.

El mallorquín supera a su rival en todos los parámetros. Lo barrió el año pasado en Roland Garros, le ganó tres veces este año (de forma clara en Acapulco, tras una remontada y dificultades en Madrid y en un partido parejo en Roma) y a cinco sets es un rival aún más inabordable.

En la parte técnica, Ferrer impone un ritmo altísimo, tiene un gran resto y defiende y contragolpea de manera sensacional. Pero Nadal pierde pocos puntos si no le atacan de verdad, y sabe que a su rival le faltan esos golpes resolutivos.

Así que las bazas de David pasan por imponer un ritmo altísimo e intentar ahogar a Rafa, que parece haber perdido una pizca de movilidad tras la lesión.

Un último apunte. Ferrer llega pletórico e inspirado, pero vive una situación nueva, su primera final de un grande. Ante un evento así caben dos opciones, algunos se crecen y otros son engullidos por los acontecimientos. En Nadal, la única duda la plantea su rodilla.