A pesar de que todo apunta a que León será definitivamente el escenario del partido, el presidente de la Federación Española, Francisco Blázquez, se negaba ayer a confirmarlo oficialmente. «La Federación Española de Balonmano no ha hecho de momento ninguna notificación», declaró a La Voz.
Cuestionado sobre si el cambio de sede en la web de la EHF era fruto de una comunicación de la Federación Española en ese sentido, Blázquez se limitó a señalar que «en la EHF también estaba en un principio Pontevedra, y ahora está León... Pero de forma oficial todavía no hay nada».
El máximo responsable del balonmano nacional afirmó que «no he firmado nada», explicando que se encontraba en San Sebastián y que no lo haría hasta su regreso a Madrid., aunque sí reconoció que el lunes comunicará oficialmente su decisión.
Por otra parte, Blázquez se afanó en destacar que «bajo ningún concepto este presidente ha tomado decisiones por intereses electoralistas, como se ha querido vender», a lo que añadió que «la federación española no está para favorecer a ningún club en concreto, sino al balonmano español en su conjunto».
En este sentido, el presidente de la española también quiso negar que tenga ningún problema con el balonmano gallego. «Se está vendiendo esta cuestión dando a entender que yo tengo una animadversión, y para nada», y justificó su decisión de obviar el acuerdo de Pontevedra con la anterior directiva aduciendo que «no es lícito ningún acuerdo habiendo unas elecciones por medio».
Finalmente, Blázquez también quiso desmentir que dicho acuerdo fuese firme, afirmando que «El señor Falkowsky [director ejecutivo de la federación, que participó en las negociaciones de la anterior directiva] me dijo que no hay nada firmado ni nada comprometido hasta que el nuevo presidente decidiese».