Las protectoras de la zona están al límite de sus posibilidades

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado CEE / LA VOZ

FIRMAS

Uno de los últimos perros recuperados por los veterinarios de la clínica Argos de Cee.
Uno de los últimos perros recuperados por los veterinarios de la clínica Argos de Cee. marcos rodríguez< / span>

Necesitan recursos para paliar el continuo abandono de perros

12 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La oleada de solidaridad y también las críticas al papel de algunos criadores desatadas a raíz del caso de Muxía, dejan en segundo plano una realidad en la que la necesidad de ayuda es tanta o más que en este caso y en la que hay personas trabajando a diario de manera desinteresada para paliar el problema del abandono de perros, que lejos de reducirse en algunos casos va a más.

Así, en la Asociación Amigos de los Perros de Carballo -única entidad de este tipo constituida en la comarca- y en la Clínica Argos de Cee, donde los colaboradores se denominan a sí mismos «un grupo de amigos», pero también hacen un trabajo de recuperación muy importante, la tarea en favor de los animales continúa al margen del esporádico interés mediático. Estos últimos días han recibido varios animales con sarna, que en algunos casos ya están recuperados y pendientes de que alguien pueda adoptarlos, pero saben que detrás de estos vendrán otros, al menos mientras la conciencia de mucha gente no dé un giro radical.

Pablo Del Valle, de la clínica Argos e impulsor de Salvacadelos evita caer en el derrotismo aunque admite que están «igual de desesperados que siempre». No percibe un incremento de los abandonos pero tampoco que estos se estén reduciendo por lo que insiste, una vez más, en la importancia de los microchips como la única forma efectiva de mantener un control sobre estos animales.

En cambio, para la carballesa Araceli Vila de Amigos de los Perros, que se muestra muy crítica con el papel de los numerosos criaderos irregulares que hay en la zona, el panorama es bastante más sombrío. Asegura que no duerme pensando en todos los pagos a los que tiene que hacer frente y que incluso le llevaron a pedir un crédito avalado con su propiedad.

«Este señor de Muxía queixase que non pode pagar 500 euros de pienso e nós temos que sacar máis de 1.000 todos os meses», señala Vila, que con muy poca ayuda recoge decenas de perros abandonados todos los años.

En estos momentos, cuenta con la colaboración estable de Ana Suárez, una veterinaria coruñesa que visita a los animales los martes y ayudas puntuales de otras personas, con lo que se vale de las ventas que hacen en el mercadillo solidario -ayer estuvieron en Sada y hoy, como cada domingo, en la calle del Sol de Carballo, para conseguir algunos recursos.

«Os cartos fannos moita falta, pero son máis importantes incluso os voluntarios porque non temos. Agora gracias ao profesor Manuel Verdes estamos tratando de chegar aos institutos», añade Vila, que se muestra con «moito medo» por la necesidad de devolver el crédito y también por el creciente número de casos de sarna con los que se están encontrando en los perros recogidos estas semanas.