Para garantizar la continuidad de la unitaria de Ois, el alcalde de Coirós ofrece taxi gratis a los que necesiten hacer uso del comedor de Betanzos
09 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Mientras en el colegio Vales Villamarín de Betanzos ya no se puede matricular ni un alfiler, en algunas unitarias satélite celebran cada embarazo de sus vecinas. La escuela de O Fontelo de Ois (Coirós), que actualmente cumple el mínimo exigido por la Xunta para su viabilidad -ocho alumnos-, entrará en números rojos de niños el próximo curso. Quizá cinco, quizá siete. No obstante, la situación demográfica del Concello, con generosas ayudas a la natalidad, prevé un importante repunte de escolares a partir del curso 2014-2015. Pero la inquietud se ha centrado en septiembre de este año, en el que esperan sea «de gracia» por parte de la Administración.
Por si acaso, el alcalde de Coirós, Francisco Quintela, se ha aliado con la comunidad escolar para alejar fantasmas. Así, además de mantener el traslado gratuito de cada alumno desde su casa a las dos unitarias (la otra se ubica junto a la Casa do Concello), ahora está dispuesto a facilitar el mismo transporte a Betanzos para dos posibles nuevos candidatos a las aulas en Ois que necesitan servicio de comedor (con la condición de que sean los progenitores los que se encarguen de recogerlos allí mismo). La dirección del Vales Villamarín no ha puesto ningún problema, bien al contrario, la situación de masificación hace más necesario que nunca la apuesta por las unitarias. «Existe o risco de liquidación dunha institución educativa cunha longa historia de servizo á sociedade desde a súa inauguración nos anos 30 do século XX», recuerdan desde la Anpa del Vales Villamarín, que ha mostrado su apoyo público a esta unitaria «con calquera iniciativa que axude a non desmantelar as escolas unitarias».
A causa del proceso de despoblación del ámbito rural, en Galicia se han cerrado 128 escuelas de este tipo en Galicia en los últimos siete años. Con todo el apoyo administrativo y la realidad demográfica, la escuela de O Fontelo no debería correr la misma suerte. «Aquí ofrecemos una enseñanza muy individualizada», defiende Olga, la maestra. Por su parte, el alcalde, Francisco Quintela, asegura estar dispuesto a hacer «cualquier nuevo sacrificio» para que la unitaria de Ois siga atendiendo a los niños de Coirós.