Hay pocas dudas al respecto. Probablemente uno de los clubes que tienen más implantación en su localidad matriz es el As Torres Romería Vikinga. Parece difícil que cualquier niño catoirense no pruebe las aguas del Baixo Ulla aunque luego se decida por otra especialidad deportiva. La mayoría de los que prueban repiten, de ahí la solidez que muestra la estructura de la entidad vikinga.
Los resultados acompañan a las sensaciones. El As Torres Romería Vikinga ganó la Liga Nacional en varias ocasiones. Lejos quedan ya aquellos primeros tiempos del club, fundado en 1977, cuando los desplazamientos a las regatas eran toda una odisea. Poco a poco el club fue creciendo y constituyéndose en un factor fundamental del entramado social de Catoira. El éxito de la recogida de firmas que recientemente se ha realizado para pedir unas reformas inexcusables en las instalaciones del club son un ejemplo.
Tres o cuatro sesiones
El As Torres Romería Vikinga cuenta con alrededor de setenta chavales en sus categorías inferiores. Los más jóvenes, desde los ocho años ya se plantan los chavales en la sede del club para probar las bondades del deporte de la piragua, se entrenan tres veces por semana. Los infantiles elevan ya a cuatro citas cada siete días la frecuencia de las sesiones
Ayer, alrededor de una treintena de chavales pululaban por los alrededores de la sede de la entidad. El importante número no se debía a la presencia de la prensa sino a la constancia en el trabajo. El día no era el más agradable para un deporte al aire libre pero eso no parecía amilanar a los chavales.
La nómina de entrenadores del club es amplia, lógico por la importante afluencia de chavales buscando un hueco en el club, pero a la hora de hablar del trabajo clave en la entidad es obligado nombrar a Manolo Isorna. Madri, como así es conocido entre los miembros del club, lleva ya prácticamente dos décadas, con algún lapsus es verdad, ejerciendo de técnico en la entidad catoirense. De su mano, la relación de éxitos se ha incrementado exponencialmente, pero, si cabe, la gran labor es la de arraigar de manera ya definitiva el piragüismo en Catoira. El congreso internacional que se celebra cada año es otro de sus legados. Conseguir que Catoira tenga un deportista olímpico es el próximo reto. La estela parece la adecuada.