La de este domingo fue la más multitudinaria del año, con 14 excursiones y los aparcamientos llenos
23 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Intentar atravesar el casco urbano de Paiosaco por la AC-552 los domingos de feria representa una auténtica odisea. Aglomeraciones, crispación entre los automovilistas, cambios de sentido en líneas continuas, atajos por carreteras secundarias... Y sobre todo paciencia. Mucha paciencia. Pero lo vivido anteayer por la mañana fue el caos elevado a su máxima expresión.
El buen tiempo, con temperaturas de 20-21 grados a la una de la tarde, animó a cientos de personas a acercarse al campo da feira, que se quedó literalmente pequeño para acoger a tanto comprador y, sobre todo, curioso. Los dos agentes de la Policía Local y los voluntarios de Protección Civil apenas daban abasto para tanto trajín. Los pasos de peatones parecían por momentos los de la Gran Vía madrileña en época de rebajas. El que más y el que menos llevaba bolsas de la compra. Otros, los menos, optaban por tomarse una caña en los bares de la zona.
Pero fueron los conductores los grandes sufridores de la jornada matinal. Algunos tardaron entre 35 y 40 minutos en cruzar Paiosaco. Ante este panorama, muchos optaron por dejar sus coches en el arcén e ir andando a la feria. Los atascos llegaban por momentos hasta la salida de Lañas (en Arteixo) y viniendo de Carballo, hasta el taller de la Opel.
Para complicar todavía más el panorama, en la mañana del domingo se contabilizaron hasta 14 excursiones en autobús, cuando en el mejor de los casos no supera la media docena. Los cuatro aparcamientos, dos públicos y dos privados, se quedaron en nada y muchos conductores dejaron sus turismos donde buenamente pudieron. Quienes lo tenían más fácil eran los dueños de los microcars, que ante la envidia del resto, dejaban sus coches en lugares estratégicos.
Mientras, en la vía alternativa a la AC-552 -la autopista AG-55- apenas registraba trafico rodado. Parece que una parte de los usuarios del vial autonómico optaron por ahorrarse los 2,5 euros en peajes y gastarse 3 o 4 en carburante.
La otra solución para salir de este embudo era coger algún vial secundario que une Paiosaco con Carballo o Arteixo, pero la solución tampoco parece aconsejable sobre todo si uno se encuentra de bruces con otros turismos o camiones. La solución a este atasco, armarse de paciencia o rascarse el bolsillo y soltar los 2,5 euros que cuestan los peajes de la autopista.