Aparcar a los pies de la Torre

Dolores Vázquez A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

PACO RODRÍGUEZ

Los turismos toman desde Breogán hasta punta Herminia los días festivos

23 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las cadenas que restringían el paso en coche a la zona de la Torre ya no están y su función disuasoria se ha dejado ahora a un cartel. Si bien durante años este era un espacio restringido a la circulación rodada excepto a la maquinaria de mantenimiento y a los vehículos de emergencia esa regla se amplió, posteriormente, para favorecer el acceso a las instalaciones deportivas cuando la zona recibe más visitantes.

Un cartel durante algún tiempo que se podía aparcar en el paseo de los Menhires, de ocho la mañana a diez de la noche, los sábados, domingos y festivos, y muchos usuarios siguen ateniéndose a esas instrucciones. Sin embargo, en los últimos tiempos y si la meteorología lo permite los automovilistas no solo copan el área de aparcamiento situada junto al campo de golf, en las inmediaciones al acceso a punta Herminia. Los coches llegan a rodear la estatua de Breogán que recibe a los visitantes en el jardín escultórico y aparcan, como se puede ver en la imagen, en uno de los márgenes de la carretera situada tras la ciudad deportiva.

Esta situación ha generado malestar entre vecinos de la zona y los paseantes habituales, que consideran que ese tramo debería quedar restringido al tráfico rodado, teniendo en cuenta la amplia zona de aparcamiento que existe donde se ha instalado el centro provisional de interpretación de visitantes y también junto a la antigua cárcel provincial. Además, se cuestiona que realmente sea necesario permitir ganar esas plazas de aparcamiento ahora, cuando la Torre es patrimonio de la humanidad y debería haber una imagen más cuidada del entorno.

Más allá de considerar que esas plazas son usadas por los deportistas o por los padres que llevan a los pequeños a las instalaciones deportivas, estiman que lo que realmente sucede es que muchos conductores evitan cualquier opción que les suponga tener que andar más metros para llegar al monumento.

Ante esta situación, los vecinos reclaman que haya una mayor vigilancia del tráfico rodado y también de las distintas áreas de aparcamiento, controlando, por ejemplo, que las caravanas se dirijan a la zona que tienen reservada en el Portiño, y que nadie ocupe áreas destinadas a otros usos.