Piotr Ilych Tchaikovski fue el elegido para el integral romántico que la Orquesta Sinfónica de Galicia ofreció en su primer concierto de 2013 en Vigo. La obertura Romeo y Julieta, el Concierto para piano nº 3 en Mi bemol mayor, op. 75 y la Sinfonía nº 6 en Si menor, op. 74 Patética cubrieron las casi dos horas del evento. Esta actuación supone el preludio de la despedida del director titular, tras 20 años, que tendrá lugar el próximo 14 de Junio.
Esta orquesta, que posee una envidiable sección de cuerda incluida en el high level del panorama nacional e incluso internacional, mostró por qué ha estado nominada al Premio Grammy en 2007. Por su parte, la sección de viento, liderados por el trompetista John Aigi Hurn, no desmereció. Los que se encuentran dentro del oficio saben sobradamente la dificultad que supone tener el labio a punto ante las exigencias del repertorio.
Quizás se dejó notar la ausencia del que iba a ser el director de la velada a favor de Ion Marin, que a pesar de algunos desajustes puntuales consiguió concluir la actuación como se merece. No hay que olvidar que la O.S.G. pasa por tener un buen quehacer tanto interpretativo como organizativo. Así, los solistas seleccionados para satisfacer las necesidades del público asistente siempre resuelven de un modo muy pulcro sus intervenciones.
En este caso, sería el turno de la pianista Marianna Prjevalskaya, a quien solo con el único movimiento del Concierto para piano le bastó para mostrar todas sus cualidades tanto técnicas como interpretativas que culminaron en la cadenza.
El Centro Cultural Novacaixagalicia fue una vez más la sala escogida para la audición de una orquesta sinfónica a la expectativa de que otras salas sean debidamente acondicionadas con los elementos que requiere una agrupación de estas características.