La presentación de una novela germinó en la expansión del juego
13 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace poco más de un mes, Andalucía tiene su propia conferencia -externa, eso sí- en la Liga Nacional de Billarda de Galicia. Y todo por culpa de un vecino de Marín, Luis Camiña (1950), quien exportó este juego tradicional a tierras gaditanas. Cada dos domingos, una media de dieciséis jugadores, la mayoría con raíces en la comunidad autónoma, compiten en su liga particular, si bien ya han anunciado que mandarán representantes a los play off nacionales que se disputarán a principios de junio en Marrozos.
¿Pero cómo llegó la billarda a Cádiz? La respuesta se encuentra en una novela, más propiamente en la presentación de una novela. Tras aclarar que «teño familia alí, ademais de que naveguei moito por aquela zona», Camiña explicó que el consuegro de un primo gaditano empezó a novelar la historia de «os mariñeiros galegos en Cádiz, sobre a inmigración dos anos trinta e todo o que levou consigo».
Cuando fue la presentación de la obra en Andalucía se hizo una comida en la que se juntaron cerca de medio centenar de personas. En un momento dado, Luis Camiña propuso: «Imos facer un aberto de billarda. Galicia contra Andalucía e puxémonos a xogar mulleres, homes, rapaces... A raíz de aquelo e de que eu lles estaba comendo un pouco o pelouro, engancháronse».
Cuando la presentación se trasladó a Bueu, los gaditanos ampliaron su habilidad con la billarda en distintos torneos abiertos. El ambiente que respiraron fue la gota que colmó el vaso y les dio el último empujón para constituir su propia confederación.
Luis Camiña se encargó, ya no solo de explicarles el reglamento unificado -«en cada parroquia xogábase diferente, polo que para unha competición era preciso ter un regulamento común»- que rige la liga nacional, sino también de ponerlos en contacto con los responsables de organizar la competición.
Eso sí, la concepción global del juego que tienen en el sur es, cuanto menos, diferente a la del norte. Si en Galicia es habitual que los torneos se desarrollen en horario vespertino, en Cádiz se decantan por «xogar pola mañá, facer unha comida de fraternidade entre todos e despois pola tarde, se teñen gañas e non teñen moi cheo o bandullo, xogan outra pequena tanda. Alí lévase moito o tema de levar cada un de comer... Se un cociña lentellas e son tres, pois leva para cinco».
Lo cierto es que en Andalucía aún tienen mucho camino por delante si quieren alcanzar la difusión que la billarda tiene, sobre todo, en las Rías Baixas. En cualquier caso, la creación de la conferencia ha supuesto un pequeño sueño para algunos de los gallegos emigrados, quienes solo podían revivir el juego de su infancia durante sus vacaciones en Galicia.
Y si hasta cierto punto la casualidad hizo que la billarda llegase a Cádiz, otro tanto se podía decir de cómo Camiña volvió a reencontrarse con este juego. El interés, tal y como él mismo confesó, «naceu despois de xubilarme». Inquieto y con la intención de dar respuesta a la pregunta de qué hacer durante la jubilación, este marinense se puso en contacto con la asociación Almuiña, en un primer momento, con la intención de ofrecerse a enseñar a tocar la gaita -fue integrante de la primera banda infantil de gaitas, Os de Marín- a los niños.
Justo aquellos días, este colectivo social organizaba el abierto de billarda de Marín. Camiña, como ahora los gaditanos, se enganchó.
Representantes de la confederación andaluza irán a los «play off» nacionales