El Chuac forma a médicos para atender a los buzos

R. D. Seoane A CORUÑA / LA VOZ

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CESAR QUIAN

Especialistas del centro enseñan a otros a hacer frente a las emergencias que pueden sufrir los submarinistas

12 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«En los contenidos de la carrera, no se toca la medicina subacuática, por eso decidimos organizar este curso con el apoyo de Buceo Galicia», explica Jesús Herranz, otorrino del Chuac y uno de los docentes junto al intensivista Salvador Fojón, el neurólogo Manuel Aldrey y Miguel Rial, responsable de la cámara hiperbárica de Ferrol. En esta cuarta edición, el programa cuenta con un auditorio formado básicamente por estudiantes de Medicina, quienes tienen así la oportunidad de acercarse a conocer qué puede pasarle a un submarinista cuando tiene un problema bajo el agua y cómo hacerle frente.

«Cada fin de semana, solo en A Coruña salen a bucear entre 100 y 150 personas», indica Herranz, quien destaca que «es una actividad muy segura, pero exige una formación para hacer las cosas de forma adecuada». De hecho, las estadísticas señalan que solo se registra un problema por cada 10.000 inmersiones, y en el caso del área coruñesa, «apenas vemos sucesos graves, lo más frecuente es patología del oído», indica. Sin embargo, su grupo cuenta con la experiencia acumulada en Nicaragua y Perú, a donde han viajado con la oenegé Solidariedade Galega, y donde han podido ver la elevada incidencia de las consecuencias más graves de un ascenso a la superficie demasiado acelerado cuando se ha estado sumergido: el barotrauma torácico, cuando llegan a estallar los pulmones, o la enfermedad descompresiva, que puede ocasionar hasta paraplejias. «Allí hasta el 20 % de los pacientes que vimos, la mayoría jóvenes que bajan a pulmón, estaban en silla de ruedas; muchos de ellos se ponen una especie de fundas en los dientes que llaman matrículas para que puedan identificarlos por si no vuelven», señala.