Comparte su puesto como bajista en Siniestro Total con proyectos propios
01 abr 2013 . Actualizado a las 06:00 h.«En Vigo hay más músicos que habitantes y más grupos que músicos, está lleno de grupazos; es para sentirse orgulloso». Lo dice Óscar Avendaño. Vigués del Calvario. Músico profesional desde que entró en Siniestro Total, pero enamorado de la música desde siempre. «Empecé a tocar relativamente tarde porque tenía 18 años; recuerdo la sensación de estar escuchando discos en casa y pensar que todo el mundo al que le gustase la música debería saber tocar un instrumento por lo menos. Yo necesitaba saber tocar un instrumento», recuerda.
Aquel primer contacto ocurrió a comienzos de los noventa. Surgió entonces Foggy Mental Breakdown, una banda de rock en medio de un panorama entregado al pop en Vigo. «Cuando empezamos éramos muy malos porque no sabíamos tocar, aquello fue como un taller de aprendizaje hasta que empezamos a no ser tan malos», afirma Óscar. Tras aquella experiencia surgieron grandes nombres de la escena musical viguesa, como Brandel Mosca, Trem Fantasma y Siniestro Total. «Supuso un cambio radical en mi planteamiento de vida, a partir de ese momento comencé a malvivir de la música, empecé a ganarme la vida con la música», dice de su llegada a Siniestro Total. «Como escuela ha sido mucho estar en Siniestro», reconoce.
Avenida y Palermo
Óscar Avendaño nació en O Calvario, adonde regresó recientemente, y es de los que utilizaban la expresión «vamos a Vigo». De esta zona, otrora más caótica, tiene sus primeros recuerdos. «Todo era totalmente distinto a como es ahora», sitúa sus recuerdo. «Todo estaba muy desordenado, el tráfico era caótico, aunque supongo que sería igual en todo Vigo, pero estaba lleno de vida con los dos cines aquellos que tenía, el Avenida y el Palermo; yo me pasaba el día metido dentro del cine, yo creo que mi madre para librarse de mí me metía en el cine», afirma, sonriendo.
¿Y Vigo? «Me parece una ciudad fea por construcción, situada en un sitio precioso», afirma y explica: «El otro día iba paseando por Vía Norte y decía ¡qué lujo de vistas! y, venga, esas dos torres jodiéndolo todo, es una constante en Vigo». Claro que salva sitio, entre ellos, la zona peatonal de O Calvario, y se siente incapaz de situarse en los ojos de un visitante. «No sé cómo será si no eres vigués y vienes aquí», manifiesta.
Han pasado más de veinte años desde que creo, con otros ahora famosos músicos vigueses, Foggy Mental Breakdown. Es momento de reflexión y revisión del pasado. «Ahora me encuentro bastante realizado, pero no me parece una época mejor que otras; aunque ahora vea cosas del pasado que no me gustaban, creo que en su momento pensé que estaban bien hechas y es lo que vale», concluye Óscar Avendaño.
CIUDADANOS EN SU RINCÓN óscar avendaño músico