Filmax y Minicines Central mantuvieron espectadores durante el 2012
31 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando merman los ingresos y la capacidad económica donde antes metemos la tijera es en el ocio. Un gran cajón de sastre donde podemos incluir el cine. Optamos por la pequeña en lugar de la gran pantalla. La crisis fue minando la afluencia de espectadores a las salas de Lalín y A Estrada, únicas localidades donde hay proyecciones en las comarcas.
Un descenso que hizo saltar las alarmas en el 2010, en el caso de Filmax en el centro comercial Pontiñas, cuando incluso se habló de cierre por las pérdidas. Por el momento siguen abiertos, con una reducción de los días de apertura semanal: Cierra de lunes a miércoles excepto en verano y épocas como Semana Santa o Navidad. Por entonces superaban los 60.000 espectadores, aunque seguro que han ido descendiendo. Eso sí, el pasado año esa sangría derivada de la crisis se estancó, repitiendo más o menos las cifras del 2011, aunque desde Filmax evitaron dar una cifra concreta. Hay que recordar que la oferta lalinense la integran cinco salas.
Más explícito se mostraba el gerente de Minicines Central de A Estrada, Luis Rivadulla, que cuenta con dos pantallas en activo. En el 2012 se rondaron los 8.000 espectadores, cifra muy similar a la del ejercicio anterior. Por tanto el pasado año se palió ese descenso de público, público que ya antes de la crisis se demostró que no era suficiente para «abastecer» las diez salas que tuvo Lalín durante casi tres años: en el 2007 cerraban cinco de Cines Deza. Un espacio para el que ahora hay un proyecto vinculado a lo deportivo.
Mal inicio del 2013
Ese estancamiento en el declive de público en el 2012 parece que no se repetirá este año, con un primer trimestre por debajo de lo previsto, al menos en A Estrada. En el caso de Lalín se lamenta que la crisis haya recortado paulatinamente la afluencia de espectadores desde zonas como O Carballiño y Melide, en buena medida por el incremento del precio de los carburantes. Y todo ello, como resaltan desde Filmax, con unos precios de la entrada como mínimo dos euros más baratos que en las ciudades gallegas.
La gran pantalla vive momentos difíciles en la zona. Lo reconocen en ambos casos. En Filmax aluden al interés personal de Julio Fernández por seguir en Lalín, ahora con una plantilla de seis personas. En Minicines Central trabajan dos, marido y mujer, para conseguir el umbral mínimo de rentabilidad.