La playa de As Catedrais arrasa

José Francisco Alonso Quelle
J. ALONSO RIBADEO / LA VOZ

FIRMAS

El cartel con las normas que ayer instaló el Concello en el arenal.
El cartel con las normas que ayer instaló el Concello en el arenal.

Ayer recibió a miles de turistas, en gran parte gallegos, y el Concello decidió prohibir subir a los islotes y coger piedras y percebes

29 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Tanto hablar del tirón turístico de la playa de As Catedrais puede provocar cierto hartazgo, pero la realidad se empeña en ratificar día a día que es así. Recién estrenada su designación por el portal de viajes en Internet TripAdvisor como sexto mejor destino de playa del mundo y primero de España, ayer desde primera hora de la mañana la afluencia de visitantes fue incesante. La bajamar fue a las 10.50 y a esa hora As Catedrais presentaba la imagen lógica, con centenares de personas recorriendo los vericuetos, subidas a los islotes, paseando por los acantilados, avanzando camino de los arcos... Gran número de ellos fueron gallegos, un turismo de proximidad que acude a un destino de calidad, a conocer la famosa playa. Por lo demás, también destacaron por su número los visitantes madrileños, del País Vasco y de Francia.

Esos datos los confirmaron en las oficinas de turismo. Ayer el Concello abrió una a las 12.00 horas en la playa de As Catedrais. En cuatro horas, hasta las dos de la tarde y de cuatro a seis atendieron a unas 300 personas, según desveló la concejal de Turismo Ana Martínez, que estuvo al pie del cañón todo el día.

Tampoco faltó el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, que no dudó en grabar un vídeo y colgarlo en Youtube para dejar testimonio de todo lo que supone As Catedrais, la que él define como «a galiña dos ovos de ouro», y de la que advierte que «se non actuamos para protexela e regular o uso a imos matar».

En ello está precisamente el Concello, con una propuesta ahora a debate para decidir si solicita la declaración de Parque Natural, para involucrar a todas las administraciones en la protección y gestión del espacio.

Porque los medios del Ayuntamiento son limitados, como insiste en recordar una y otra vez el alcalde. Ayer el Concello instaló un cartel con una serie de prohibiciones: subir a los islotes, coger percebes, acceder a la playa con perro, acercarse a los acantilados y coger rocas. La respuesta obtenida fue, siendo prudente, moderada. La gente siguió paseando por los acantilados y subiendo a los islotes. Muchos, ni siquiera llegaron a ver el cartel. El espacio no está ordenado y por lo tanto las posibilidades de imponer normas se reducen. «Andar por enriba dos illotes provocando aparte dun perigo para os cidadáns unha aceleración da degradación da praia é algo que no futuro temos que regular entre todas as administracións, para seguir disfrutando da praia sen risco para os usuarios e polo ben da praia», manifestó Fernando Suárez.