La fachada ribeirense enfrentó varias veces a Concello y Portos
27 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La carta de presentación de la ciudad ribeirense, el Malecón, dio y sigue dando quebraderos de cabeza a las autoridades locales. Primero por su titularidad, en manos de Portos, lo que ha provocado ya diversos enfrentamientos, y segundo, por su diseño, que no acaba de perfilarse.
Ya en 1991 se le daba vueltas a ambos aspectos. Tal día como hoy, La Voz titulaba: «La remodelación del Malecón de Ribeira vuelve a generar diatribas en la corporación local». Gobierno y oposición discrepaban con Portos por el trazado del vial de acceso al puerto.
En la época reciente, hacia el 2006, hubo otra ardua polémica cuando Portos asumió el cobro por la instalación de terrazas en la fachada marítima de la ciudad y, sin embargo, tardó en atender la exigencia del Concello de asfaltar y adecentar el Malecón. Fue entonces cuando el gobierno local aceleró las gestiones para lograr la cesión de la zona pero, de momento, no han dado sus frutos.
Sin resolver está también la ordenación definitiva del lugar. Hace ya años que el Ayuntamiento se planteó como reto eliminar los vehículos de la superficie y construir un gran párking bajo el Malecón, pero ni siquiera hay proyecto.