Una maqueta que recrease fielmente la batalla de Rande podría haber sido la pieza estrella del museo que se inaugurará el próximo mayo en Redondela, con vistas a la ría. No lo será porque nadie la hizo, ya sea porque falta de ideas o por falta de dinero, aunque había un millón de euros para gastar en el proyecto. También se echan de menos unos cuantos cofres rebosantes de monedas de plata del tesoro hundido. Pero por lo leído en la prensa, las únicas maquetas que se van a exhibir son las de dos galeones. Seguro que unos cuantos maquetistas voluntarios serían capaces de montar encantados 17 buques de línea franceses, otra decena de mercantes españoles y la flota angloholandesa, cada uno en su posición de batalla, así como el fuerte de Rande y el hundimiento del Santo Cristo de Maracaibo. El visitante entendería de un vistazo lo que pasó y a cualquier cazatesoros le sería fácil deducir dónde están hundidos los buques.
No hay que olvidar que la batalla de Rande fue decisiva en la historia mundial. Incluso personajes tan famosos como el físico Isaac Newton, jefe de la Casa de la Moneda de Inglaterra, se encargó de contar el botín de plata capturado. En Londres, hay una calle llamada Vigo Street. Y es posible que la Gaceta de Madrid, predecesor del BOE actual, diese en primicia mundial el resultado de la batalla si no se adelantaron los diarios de Londres. Habría que comprobar quién dio antes la noticia.
La ciudad tiene que exprimir más turísticamente esta batalla que lleva el nombre de Vigo por el mundo adelante. Hasta Julio Verne inmortalizó la leyenda de los galeones en sus novelas Veinte mil leguas de viaje submarino y La isla misteriosa. Ojalá el museo de Rande atraiga a muchos turistas que hagan la ruta en barco desde Vigo. Y le irá mejor cuando alguien ponga en marcha una recreación histórica, estilo fiesta de la Reconquista.
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