A los más de tres mil inmuebles que quedaron pendientes en el 2012 ha de sumar este año 1.800
16 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.3.165
Anteriores a 1930
Deberían estar revisados ya, según el calendario de Raxoi
1.056
Este semestre
Estos deben estar a 31 de junio. Y otros 726 en diciembre.
8.200
Hasta el 2015
Total que deberán estar controlados a finales de ese año
El Ayuntamiento deberá revisar este año cerca de 5.000 inmuebles para cumplir con las directrices de su propia normativa sobre la inspección técnica de los edificios que hayan sobrepasado los 40 años, en vigor desde julio pasado. En realidad, al 2013 se le asignó el reconocimiento de 1.800, pero el retraso en la aprobación de la tasa económica correspondiente ha trasladado a este ejercicio los deberes del 2012, anualidad para la que se fijaba el control de 3.165 edificaciones, todas las construidas con anterioridad a 1930.
Ese retraso más que duplicará el trabajo para este año, aunque Urbanismo desconoce todavía si podrá cumplir en su totalidad con lo pendiente y lo propio de este ejercicio. Su intención es esa, y si no llegan a las 5.000 al menos sostienen que en diciembre quedarán resueltas las más de 3.000 que provienen del calendario incumplido del 2012.
Pero las posibilidades de hacer frente a ese calendario con mejores o peores perspectivas no está ahora mismo en sus manos, sino en las de la concejala de Facenda, Cecilia Sierra. Y es que si no hay todavía tasa es porque tampoco hay presupuesto del 2013, que se está demorando de forma inexplicable después de que el alcalde presentase un avance a principios de enero y la propia Sierra confirmase sus líneas generales un par de semanas después, hace ya más de mes y medio.
En Urbanismo afirman que se requiere la aprobación de los presupuestos antes de crear la nueva ordenanza que regulará esa tasa, aunque a tenor del coste que le supondrá al Concello la expedición de cada permiso esta será de cierta entidad: 266,13 euros es la cifra que sale de repercutir todos los gastos de gestión, material y aplicaciones informáticas, según el jefe de este departamento municipal, José Oreiro.
Gestión externa
Este técnico evita sin embargo entrar en el importe que tendrá la tasa municipal, pues podría tener deducciones o bonificaciones, explica. Hay que tener en cuenta que ese es el coste que sale por expediente, sin distinguir si se trata de una edificación colectiva o individual, por lo que la repercusión sobre sus propietarios no es la misma.
El Concello contratará con una firma externa la gestión de esas inspecciones. Del adjudicatario dependerá después agilizar su tramitación para cumplir con el calendario fijado hasta finales de este año, aunque Raxoi defiende que «con cinco meses de traballo» se podrá conseguir. «Como pouco, para fin de ano estarán todos os 2012» y «sería un éxito», al que no se renuncia, que también estuviesen las del actual ejercicio, según Oreiro.
La contratación de ese servicio saldrá a licitación con un tope máximo del 49 % en la participación de la recaudación en función de la tasa que se establezca. A partir de ahí, las firmas interesadas deberán ofertar hacia abajo. La adjudicataria habrá de disponer de una oficina de atención al público y de las aplicaciones informáticas precisas para la gestión del servicio y de comunicación con el Concello para el intercambio de datos.
Entre sus funciones estará la de notificar a quien tenga que realizar esa inspección en sus viviendas que debe pasar ese control y los plazos y requisitos. Los propietarios de los inmuebles habrán de contratar la inspección con técnicos competentes y asumir su coste.