Los hermanos Nartallo -José Enrique, Joaquín y Javier- no saben muy bien cuándo se fundó la empresa de la que hoy son propietarios. Pero sí saben, porque tienen en su poder un documento que lo acredita, que en el año 1913, cuando Vilagarcía, Carril y Vilaxoán se unían, Almacenes Nartallo ya existía.
Entonces, como ahora, la empresa que fundó su abuelo, Gumersindo Nartallo -al que Vilagarcía acabaría dedicando una calle- y su tío abuelo, Francisco, se dedicaba a ferretería, cemento y materiales de construcción. Sobre esta base común, el tiempo fue salpicando sus peculiaridades. Al principio se trabajaban cristales, un material que antes se vendía en ferreterías. Y también pólvora y cartuchos, que hace años se dejaron de fabricar en Nartallo.
La compañía tiene su propia nave en el Puerto, con el que siempre mantuvieron una estrecha relación. «El cemento aún hoy sigue viniendo en barco, y antes tanto los ladrillos como las tejas venían en barco también, desde Alicante o desde las telleiras de la comarca, que había varias y mandaban el material en barco».
El negocio de la familia Nartallo pasó por varios locales, pero siempre en la misma zona, hasta que hace cincuenta años abrió el que todavía hoy, en la calle Arapiles, sigue surtiendo a muchos vecinos en la comarca.