La Xunta condiciona el traslado o su desaparición al coste económico
23 feb 2013 . Actualizado a las 06:00 h.El Concello de Arteixo reconoce que todavía no se sabe cuál será el destino de la pasarela peatonal de Sabón, una vez que el grueso de la obra de la rotonda esté a pleno rendimiento. La estructura, que fue inaugurada en el 2007 y costó 720.000 euros, está pendiente de que el coste económico de su traslado no la acabe convirtiendo en chatarra. Al menos, esa parece que es la intención de la Xunta. Evitar a toda costa que acabe siendo pasto del reciclaje.
El gobierno local explicó que ya tiene la confirmación de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas de que el traslado de la pasarela peatonal es viable técnicamente. La intención es que se sitúe antes de llegar a la rotonda. Pero esta viabilidad puede quedar en un cajón si el coste de esta operación se dispara: «En ese caso habría que reciclarla y vender el material para sacarle por lo menos algo de rendimiento», indicaron desde el gobierno municipal.
La intención de tratar de salvar por todos los medios la pasarela contrasta con lo que anunció hace exactamente un año la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, que dijo entonces que la pasarela que sobrevuela los accesos a la rotonda de Sabón tendría que ser eliminada porque no era compatible con el proyecto de glorieta a dos niveles. Ahora, la compatibilidad, como en todo, depende del coste económico, por lo que el puente podría no ser desterrado para siempre si tiene un coste asumible por el Gobierno gallego.
En el peor de los casos, el Concello de Arteixo explica que la nueva rotonda tendrá accesos de peatones para que los vecinos puedan cruzar de un lado a otro: «Será como en la rotonda del polígono de la Grela, con semáforos y pasos de peatones en la parte baja que permitirán cruzar», indicó el equipo de gobierno.
Rotonda de Ikea
Por otro lado, la Xunta explicó que el director de obra de la nueva rotonda es el mismo que se encargó de la construcción de la rotonda de Ikea. Un hombre, en palabras de la Xunta, que está acostumbrado a realizar este tipo de cometidos y de presionar a las empresas para que cumplan con los plazos. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas explicó que a partir de la segunda quincena de marzo se acometerán una de las partes más complejas de la obra que será el retranqueo de todos los servicios como luz, agua, teléfono y gas y cuya canalización se encuentra debajo de la rotonda. Una vez realizado el retranqueo, se procederá al desdoblamiento de la AC-551, donde desemboca la autopista, y la ampliación de la AC-552 por Vilarrodís, y la entrada sur al polígono de Sabón. Estas ampliaciones permitirán desviar el tráfico por esta zona cuando se comiencen los accesos al segundo nivel de la rotonda, después del verano.