Nueve años no es un hándicap

El meco suma un notable palmarés en año y medio de competición en el mundo del golf, con Tiger Woods como inspiración


Vilagarcía / La Voz

Cuando el golf retorne al programa olímpico en los Juegos de Río de Janeiro 2016, habrán pasado 112 años desde su última presencia en la más ilustre cita deportiva a nivel planetario, en San Luis 1904. Antonio Medrano Caneda (O Grove, 1 de junio del 2003) podrá disfrutar entonces con 13 años del nuevo hito de su deporte favorito como un entusista aficionado que aspira a profesional. Que llegue a ser protagonista en futuras ediciones de los Juegos Olímpicos dependerá de muchos factores. Y de todos ellos, a día de hoy solo hay dos que dependan de esta jovencísima promesa del golf grovense, con la ayuda de su padre y mentor, José Antonio Medrano: mucho trabajo, y ambición.

Ídolo de Tiger Woods, el pequeño Medrano se estrenaba en competición mediada la temporada 2011. Y lo hizo prometiendo. Ganador del Torneo Internacional Estela Golf de Portugal, segundo en la sexta prueba de la Liga Infantil Gallega, subcampeón de la Liga Infantil Chan do Fento del club del campo de Meis, y sexto en el Campeonato de Galicia de Benjamines. Esta última, su categoría por edad.

En el 2012, el chaval pegó un salto cualitativo. Tras acabar en el podio de las seis pruebas de la Liga Infantil Gallega terminó segundo de su clasificación, haciéndose también con el subcampeonato autonómico benjamín. En ambos casos, solo por detrás del niño prodigio Lee Jong Bo, coreano de origen afincado en Galicia, y una de las más valiosas joyas en bruto del golf nacional. Además, Antonio se estrenó en el Campeonato de España de Benjamines, con un puesto 25.

Nieto del madrileño Primitivo Medrano, uno de los pioneros del golf en las Rías Baixas, donde comenzó a impartir clases hace más de 40 años, Antonio siguió los pasos de su padre, que ya había sido iniciado de chico por el patriarca del clan golfista, para acabar como profesional discreto con vocación de docente. Campeón gallego profesional en el 2000, y profesor en el campo de golf de A Toxa, José Antonio Medrano le inculcó a su hijo el amor por el golf en las largas tardes que el niño se pasaba con él en el recinto deportivo isleño.

De hecho, cuando se le pregunta al menor, una de sus principales motivaciones para invertir tardes y tardes de práctica es «porque estoy con mi padre».

«Poder ganar trofeos» es otra buena razón para Antonio, cuyo carácter competitivo es apuntado por su progenitor como una de las mayores virtudes de su pupilo. Eso, y su constancia.

José inició a Antonio cuando solo tenía unos dos años. Poco antes de lo que lo había hecho Primitivo con él. Y todavía pasó tiempo hasta que Antonio se estrenó en competición. En parte, reconoce el maestro, por la falta de torneos suficientes en la comarca para poder mejorar su hándicap y alcanzar el mínimo exigido de 48 para participar en campeonatos oficiales. Tras lograrlo hace año y medio, Antonio luce hoy un hándicap de 16,6.

Los planes de los Medrano pasan por repetir este año la excelente temporada 2012. ¿Y después? Pues Antonio tiene un sueño: «Ganar el Masters de Augusta». Hechizado por la tensión del último hoyo, el joven especialista en golpes largos ya tiene lo primero que se necesita: ilusión.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos

Nueve años no es un hándicap