El gobierno local, en minoría, debe iniciar la negociación con los grupos
17 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Todos los grupos de la oposición en Cambre recibieron el viernes por la mañana un cedé con la copia del borrador de presupuestos elaborada por el gobierno local. Los concejales del PP, encabezados por el alcalde, Manuel Rivas, junto su socio de gobierno, Manuel Marante (Partido Galeguista) anunciaron que ese borrador incluye «los presupuestos más sociales de la historia de Cambre». De hecho, las partidas para Servicios Sociales se incrementan en un 20 % con respecto al año pasado. Con esta baza, el gobierno local pretende obtener el apoyo, o por lo menos la abstención, de los grupos de la oposición en un pleno extraordinario que se celebrará este mismo mes.
En el primer encuentro del viernes, la impresión que obtuvo el gobierno local de cómo acogieron las cuentas los portavoces de los grupos de la oposición fue «buena». Sin embargo, es a partir de ahora cuando se inicia el proceso de negociación para que el PP y el PG puedan obtener el apoyo de los grupos mayoritarios para lograr sacar adelante las cuentas municipales.
De hecho, al gobierno local le bastaría con la abstención del PSOE o de UxC para poder aprobar las cuentas del 2013, sin necesidad de que haya votos a favor. El problema podría llegar en caso de que ningún grupo de la oposición quiera abrir la puerta al borrador de presupuestos y voten en contra.
En este caso, el gobierno que lidera Manuel Rivas tendría dos opciones. La primera sería prorrogar el presupuesto del 2012, pero, tal y como han dejado entrever algunos concejales, es algo que se descarta, ya que impediría mejorar la gestión en el Ayuntamiento, aplicar con más rigor el plan de austeridad en los gastos municipales y reforzar los Servicios Sociales, algo que en estos momentos el gobierno local considera una prioridad.
Moción de confianza
La otra salida que tienen Partido Popular y Partido Galeguista si la oposición impide sacar adelante el presupuesto para el 2013 es presentar una moción de confianza. De esta forma, Manuel Rivas tendría que pedir el expreso respaldo a su política presupuestaria. En caso de no obtenerlo, la moción de confianza lleva aparejada la dimisión del alcalde y la elección de uno nuevo, para lo cual tendría que postularse algún portavoz o concejal de los grupos de la oposición. Si esto no ocurre en el plazo de un mes, el borrador de las cuentas municipales para el 2013 planteadas por el gobierno municipal quedarían aprobadas de forma automática y Rivas seguiría gobernando en minoría, y en coalición con el Partido Galeguista, durante el resto de mandato.
La realidad es que el panorama se presenta este año de forma bastante diferente a la del 2012. El año pasado, gracias a los votos particulares presentados por el PSOE, se pudieron sacar adelante unas cuentas consensuadas con los socialistas. Sin embargo, ahora el PSOE se queja de que no se han ejecutado ninguna de aquellas propuestas pactadas: la redacción de los proyectos de saneamiento en Santa María de Vigo y Andeiro, las sendas peatonales en Meixigo y San Lorenzo, y la puesta en marcha del plan de universalización del servicio de comedor escolar. Por lo tanto, la negociación con el PSOE será difícil. Después de las constantes críticas por la falta de diálogo, se vislumbra casi como imposible un acuerdo con UxC. La otra opción, también complicada, es que el gobierno local, con ocho ediles, consiga el apoyo de los grupos minoritarios para sumar los once votos de respaldo, que podrían ser dos del BNG, dos de EU o uno de PdeC.