En el municipio, 16 de los 24 conjuntos están regular, mal o ruinosos
14 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Sus paredes, o lo que quede de ellas, guardan toda una cultura en Galicia. Económica, de vida. Impregnaron incluso numerosas canciones populares, recogedoras de esta tradición. Sin embargo, son pocos los muíños gallegos que escapan a esa tendencia a la agonía. El municipio de Culleredo es un ejemplo de ellos: dieciséis de los 24 conjuntos recogidos en el catálogo de patrimonio anexo al PXOM (en algunos casos cada uno incluye varios molinos) figuran con un estado de conservación regular (6), mal (2) o ruinoso (8). Tan solo ocho de los 24, es decir, una tercera parte, aprobarían: se trata del molino en el río da Coba (Vilaboa, Almeiras), el de Brexa (parroquia de Castelo), los de Acea de Ama, la formación de Os Condes (Sésamo), el molino do Rego das Xesteiras (Celas) y tres rehabilitados como vivienda: uno en Tarrío, otro en Laxe (Rutis) y un tercero en Valiñas (parroquia de Sésamo).
Uno con fecha de 1555
Los molinos cuyo estado de conservación es regular, malo o ruinoso están afectados todos ellos por los mismos problemas: cubiertos de vegetación, invadidos por la maleza, parcialmente derruidos o con cubiertas desplomadas. Uno de ellos, particularmente, destaca por su antigüedad: ubicado en la zona de Reixidoiro, en Sésamo, tiene en su puerta una inscripción con el año 1555, el de su construcción, según se cree. Otros, como dos del conjunto de Fraganova, fueron recuperados, pero los demás languidecen. Con ellos se pierde toda una cultura.